Kobido, el camino de la belleza



A lo largo de la historia, conseguir la belleza de una piel sana, suave y brillante ha sido uno de los deseos de muchas mujeres. Y encontrar el secreto para mantener una piel joven y sin imperfecciones sigue siendo un objetivo habitual.

Actualmente, con el gran avance tecnológico y científico, hemos conseguido múltiples métodos para mejorar el estado de la piel a través de cosméticos de todo tipo e incluso con operaciones.

Estos métodos tan avanzados pueden dar aparentemente buenos resultados, pero probablemente, no es la mejor opción ya que los productos químicos utilizados y las manipulaciones tan bruscas, como pueden ser las intervenciones quirúrgicas, en nuestro cuerpo, no es nada natural.

Además, parece ser que hoy en día, el tratamiento que se hace a la piel es superficial sin tener en cuenta que la relación entre belleza y salud es evidente. No olvidemos la conocida frase “el exterior es el reflejo del interior”.

Debemos hacer una mirada hacia atrás y reencontrar técnicas menos agresivas y más cuidadosas para nuestro cuerpo, como es Kobido.

A continuación, desde Cielo y Tierra (centro terapéutico y escuela de Medicina Oriental), entrevistamos a nuestra profesora y terapeuta especializada en Kobido, Anna Mª Rodríguez que nos acerca a esta milenaria técnica de masaje.

Buenas tardes, Anna Maria, ¿dónde está el origen del masaje Kobido?

El origen de Kobido se encuentra en Japón, paralelamente, en los inicios de la Medicina Tradicional China. Se dice que esta técnica fue creada para los hombres luchadores, conocidos como samuráis. Después de las batallas, recibían este masaje para relajarse y calmar sus mentes. La emperatriz japonesa del momento se fijó en el resultado de sus aspectos después del masaje. El rostro de aquellos hombres era resplandeciente. La emperatriz viendo los fabulosos resultados, quiso probar el tratamiento, y casi lo privatizó para la realeza. En ese momento, no se conocía demasiado la técnica. Quedaba limitada para una parte de la población privilegiada.

¿En qué consiste exactamente esta técnica?

Kobido, es una técnica de masaje que se aplica en la zona de cara y cuello indicado para todo tipo de piel. La palabra Kobido significa el camino de la belleza, así que su nombre ya nos da información acerca de sus beneficios.

Esta técnica consiste en estimular a través de tres yemas de los dedos, pequeñas palmadas ágiles y rápidas, tonificando la piel y la musculatura. Se empieza desde el principio del cuello y llega hasta el final de cabeza. Una de las reglas básicas es tratar primero un lado de la cara, y después el otro. Suele ser impactante porque la clienta puede ver el contraste de la parte de la cara tratada con la otra, observando bien el resultado. Normalmente se empieza por el lado del rostro con mayor problemática.

¿Qué beneficios nos aporta?

Después de realizar una sesión de Kobido, la clienta siente la piel más limpia, fresca y suave, y la mente más despejada y relajada.

Esta técnica de masaje estimula los nervios faciales y alcanza a las células de la piel, aumenta la circulación sanguínea y produce una tonificación profunda ya que el masaje actúa sobre los puntos neuromusculares y los meridianos energéticos siguiendo la base de la Medicina Tradicional China.

Consigue un efecto tensor y antiarrugas gracias a la adhesión de la piel al músculo, especialmente en la zona del cuello.

Estimula a las propias proteínas de la misma piel, la elastina y el colágeno, aportando un aspecto de juventud.

El terapeuta de Kobido puede tratar diferentes problemáticas de la piel como es la rosácea y las manchas. También puede ser un buen tratamiento para las parálisis faciales.

A parte del beneficio a nivel externo de la piel, ¿podemos obtener beneficios en la salud??

si, ya que tiene un efecto reflexológico. Es decir, también hay un efecto interno en el organismo, teniendo en cuenta el tratamiento de los puntos reflejos orgánico-faciales. Además es muy relajante a modo global.

¿Cuántas sesiones son necesarias para observar mejor resultado?

En una misma sesión, ya puede verse un buen resultado. Al finalizar la sesión, se puede observar una frescura inmediata a la piel. La piel está relajada, limpia, hidratada y nutrida. Aún así, para conseguir una tonificación más profunda, lo ideal sería hacer 1 o 2 sesiones semanales, especialmente para las pieles más necesitadas como pueden ser pieles maduras, con falta de hidratación y tonificación.

Se debe tener en cuenta que para la musculatura de la cara, recibir este tratamiento equivale a una sesión de ejercicio tonificante y estimulador muy potente.

Se puede autoaplicar esta técnica de masaje?

Si, puede aplicarse, de alguna manera. La clienta enseguida se anima a autorealizarse el masaje, porque parece una técnica fácil, pero en realidad tiene su complejidad. No es lo mismo. La energía de la terapeuta, la concentración, la posición, etc. Kobido es un trabajo muy artesanal, una hora de concentración máxima por parte del terapeuta. Pero, sí que es muy positivo que la clienta aprenda algunos trucos para realizarse ella misma y poder mantener el trabajo profundo realizado por la profesional.

Como terapeuta en Kobido, ¿qué consejos aportarías para un mejor resultado en nuestra piel?

Por un lado, para realizar el tratamiento aplicaría aceite vegetal, como el de rosa mosqueta, almendras o coco y el extracto puro de Vitamina C que fomenta el efecto rejuvenecedor.

Y además, aconsejaría, seguir una dieta sana, potenciando verduras y frutas, y sin olvidarnos de la ingesta de agua necesaria para conseguir mayor hidratación.

En conclusión, descubrimos Kobido, una técnica milenaria pero a la vez innovadora, a nuestro alcance. Una poderosa herramienta para mejorar y cuidar el estado de nuestra piel y a la vez, equilibrar el sistema nervioso del organismo gracias a su efecto relajante.

Irene Garibaldi
Cielo y Tierra – Medicina Oriental
www.cytescuelamtc.com


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