Aprende a Ser el Creador de Tus Propias Circunstancias



Durante el proceso de Coaching se realiza un largo recorrido, empleando tu cuerpo y tus pensamientos. Si eliges ser consciente, disfrutarás la experiencia de “ser dentro de tu ser” y te aproximarás a la idea de ser dueño de tu propio destino. Ser libre y feliz.

Para alcanzar un alto nivel de realización personal necesitamos aventurarnos día a día en alcanzar nuevas metas. Y que estos logros favorezcan la creencia de que vivimos cumpliendo un propósito en la vida con auténtico sentido existencial. La felicidad requiere de una vida llena de propósito y sentido. Para ser feliz es necesario que aprendamos a ser dueños y creadores de nuestro destino. Es necesario ser proactivos ante la vida que nos ha sido dada. Cuando esto último no se consigue el resultado ha de ser conformarse con la mediocridad o vivir con un sentimiento permanente de frustración e infelicidad.

Cuando trabajamos como Coach, movemos a la acción sólo en la medida en que el cliente lo desee en aras de la eficacia. La acción es esclarecedora y ofrece una nueva perspectiva de la realidad. Mover a la acción no sólo consiste en hacer planes y actuar, también es necesario invitar a la otra persona a iniciar un proceso reflexivo acerca de qué es aquello que podría hacer para llenar su vida de sentido y significado.

Te propongo un pequeño ejercicio de tres pasos para que te inicies en el proceso de ser creador de tus circunstancias y de tu destino.

Paso 1.- Toma consciencia sobre tu estado presente

Disfruta de la experiencia de “ser dentro de tu ser”.

Preguntas de Coaching para mover hacia un estado deseado:

  • ¿Qué logras dejando que otros elijan por ti?
  • ¿Vas a elegir qué tipo de vida vas a vivir?
  • ¿Vas a dedicar tu energía vital a lo que te haga feliz?
  • ¿A qué vas a decirle en tu vida? ¿A qué vas a decirle no?
  • Reflexiona intensa y profundamente: ¿Qué decisiones estratégicas te van a ayudar a que tu sistema prospere en los próximos años?
  • ¿Es ese cambio valioso? ¿En qué sentido?
  • ¿Estás comprometido a realizarlo?
  • ¿Qué tipo de plan quieres realizar?
  • ¿Cuáles son los pasos o acciones que vas a dar?
  • ¿Qué puedes hacer ya?

El Dalai Lama sugiere que, cada vez que consideremos un pensamiento o una acción, nos hagamos la siguiente pregunta: “¿Esto me conduce a ser feliz?” 

Paso 2.- Todas las mañanas planifica tres acciones a realizar en el día

El año tiene 365 días y los bisiestos 366. Si cada día realizáramos tres tareas provechosas que nos aproximaran a alcanzar nuestro gran objetivo resulta que al cabo de un año normal tomaríamos ¡¡1095 decisiones!! ¿Te imaginas cómo sería tu calidad de vida si lograras tomar tantas decisiones? ¿Te parecen demasiadas como para lograrlo? Pero, ¿cómo sería tu vida si te entrenaras adecuadamente para hacerlo con ilusión y no como un esfuerzo?

Lo primero es hacerse con un cuaderno en el que anotes lo que enseguida voy a proponerte. Seguidamente serás tú quien decida el momento adecuado para hacerlo. Puede ser nada más despertarte, después de desayunar, al inicio de la jornada laboral… Siéntete libre para decidir. Siempre libre.

Al principio te sugiero que empieces con propuestas sencillas para, más adelante, hacerlo más completo y efectivo. Tú decidirás el momento de dar lo mejor de ti mismo. Que sea tu corazón quien decida. Incluso, si te lo propones, podrás mejorarlo según tu criterio.

Por la mañana da respuesta por escrito a la siguiente pregunta:

¿Qué TRES cosas, al menos, voy a hacer hoy para que mis sueños se hagan realidad? 

Paso 3.- Al llegar la noche haz balance de lo acontecido durante el día

Al principio que sean tres situaciones como mínimo. Más adelante cuantas más se te ocurran, mejor. Y ten muy presente que lo disfrutado a lo largo el día no siempre tiene por qué estar relacionado con lo planeado por la mañana. Ni mucho menos. Poco a poco te irás dando cuenta de que muchas circunstancias están apareciendo provechosamente en tu vida como por pura casualidad, aunque en realidad se tratará de sincronicidad. Descubrirás que aquello en lo que te centras es aquello que creas para tu vida. Creamos lo que creemos. El Universo nos recompensará ofreciéndonos los resultados de aquello en lo que nos enfocamos.

Es muy fácil, ¿verdad? Plantéatelo como un juego. Que te resulte lo más divertido posible. Aprender jugando es divertido y muy fructífero. Disfruta siendo creador de tus propias circunstancias.

Víctor Ramos Ibarra
Master en Coaching Personal con Certificación Internacional
Director de Formación Coaching Online
www.formacioncoachingonline.com


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