Servicio, Karma Yoga



El yoga es una ciencia para la paz

Por medio del servicio desinteresado purificas tu corazón.

El egoísmo, el odio, los celos y sobre todo la sensación de superioridad, desaparecen.

La idea de que sólo son válidas nuestras opiniones y criterios sobre lo que es el yoga, se diluye y dejamos automáticamente de hablar de nosotros mismos y de nuestras obras como si fuesen las únicas.

El yoga es una ciencia para la paz y no para la confrontación

El significado de una vida verdadera, según los principios del Yoga, es servicio y sacrificio.

La vida está creada para el servicio y no para el egoísmo.  Cumple tus tareas cotidianas de forma correcta y sinceramente.

Mantén tu vida para el servicio de otros.  Cuanta más energía pongas en elevar y servir a otros mediante la enseñanza del Yoga, más fluirá la energía divina hacia ti.

Servir es la esencia del Yoga.
Sirve a la humanidad con actitud devocional.
– Swami Sivananda –

El servicio ennoblece  y purifica el corazón

¿Cuál es el objeto del servicio en la tradición del Yoga?. ¿Por qué servir a la humanidad que sufre?

El servicio desarrolla humildad, amor puro, compasión, tolerancia y misericordia. Erradica el egoísmo y consigue una sensación de unidad en la vida. Poco a poco alcanzarás el conocimiento del Ser.

El primer paso en la senda espiritual es el servicio desinteresado a la humanidad. No lo dudes. Sin el servicio el yogui puede convertirse en empresario de almas y en artífice de un ego inmenso. Descarta esta posibilidad de tu práctica. No hables demasiado de lo que haces por el Yoga, limítate a hacer.  El servicio desinteresado a la Humanidad prepara al aspirante para obtener conciencia cósmica. Al principio y según todas las escuelas de formación clásica en el Yoga, desde tiempo inmemoriales en India, los aspirantes deberían dirigir toda su atención hacia la eliminación del egoísmo a través del servicio desinteresado prolongado.

Vive para otros. Conseguirás el estado de bienaventuranza.

¿Cómo servir?

Ama a todos,
sirve a todos,
sé amable con todos,
abraza a todos.
Hazte un sirviente de la humanidad.

Busca a los humildes, a los desconsolados y a los afligidos, alégrales y llévales un rayo de consuelo, sirviéndoles sin escatimar. Sirve a tus padres, a tus mayores, a tus maestros e invitados con aptitud devocional. El mundo está ardiendo con miseria y sufrimiento. ¡Sirve!. Sirve con amor. Sirve incansablemente. Alcanza la paz de lo eterno.

¿Cuál es tu forma de servir?
Piensa cuál es la mejor manera de utilizar tu energía,
tu educación,
tu intelecto,
tu riqueza,
tu fortaleza
o cualquier cosa que poseas,
para la mejora de la sociedad en general.
Seguro que encuentras la tuya.

La intención y no la forma es lo que cuenta

En la práctica del Karma Yoga ningún servicio es superior o inferior. Sólo importa las ganas de servir de forma desinteresada,

En un esfuerzo organizado, la persona que hace el más insignificante de los trabajos, contribuye tanto al éxito del empeño como quien dirige al equipo, porque si hay algún defecto en un pequeño detalle, no se puede conseguir el éxito perfecto.

El que ha comprendido el verdadero significado del Karma Yoga tomará cualquier trabajo como actividad yóguica. Los aspirantes que se deleitan haciendo los trabajos considerados por otros como servicios inferiores se convertirán en yoguis y yoguinis dinámicos. Estarán absolutamente libres de vanidad y egoísmo.

Mahatma Gandhi

Estudia la autobiografía de Mahatma Gandhi. Nunca hizo ninguna diferencia entre servicio doméstico y trabajo dignificado. Recoger basuras y limpiar las letrinas era el yoga más elevado para él. Él mismo había limpiado letrinas. Había aniquilado este pequeño ilusorio “yo” a través de diversas clases de servicio.

Muchas personas altamente educadas se unieron a este Ashram para aprender Yoga con él. Pensaron que Gandhi les enseñaría yoga de forma misteriosa y en un cuarto privado, que les daría clases de pranayama, meditación, abstracción, la forma de despertar la kundalini, etc., pero se desilusionaron cuando lo primero que les pidieron fue que limpiaran las letrinas. Inmediatamente se marcharon del Ashram. Así es como se aprende en las escuelas de Yoga clásico en la India.

Vida cotidiana y karma yoga

Cuando se trabaja desinteresadamente, sin ningún sentido de actor, y se entregan los trabajos y los frutos la vida cotidiana hace plena.

Caminar, comer, dormir, responder a las llamadas de la naturaleza, hablar, etc., se convierten en ofrendas. Todo trabajo es Yoga para uno. Al principio algunas de tus acciones podrán ser egoístas y otras no, pero con el tiempo podrás hacer todas las acciones de una manera desinteresada.

Cada acto puede ser espiritualizado cuando el motivo se vuelve puro.  El trabajo es la meditación. Sirve a todos con amor intenso, sin ninguna idea de actor, sin la expectativa de frutos o de recompensa.

Destierra el egoísmo

El egoísmo contrae lamentablemente el corazón. El egoísmo es la pesadilla de la sociedad. El egoísmo nubla la comprensión. El egoísmo es la causa raíz de los sufrimientos humanos. El verdadero progreso espiritual se inicia con el servicio desinteresado. Sirve de manera constante. El espíritu del servicio debe entrar profundamente en tus huesos, células, tejidos, nervios, etc. La recompensa es inestimable.

Trabaja sin apego

Es extremadamente difícil hacer servicio realmente desinteresado. Las acciones deberían realizarse sin apego, sin la sensación de estar haciéndolas para la pureza propia personal.

¡Que tus ideales sean servir al pobre, al enfermo; que sean elevar a los deprimidos, guiar a los ciegos, compartir lo que tienes con otros; llevar consuelo a los afligidos, alegrar a los que sufren!

Que tu consigna sea amar a tu prójimo como a tu propio ser.  Así podréis brillar como personas dinámicas en esta vida.

En el Yoga sólo podemos actuar sin apego,
olvidando nuestro propio nombre,
nuestras propias obras.
– Swami Sivananda – 

Decálogo para servir mejor

1. Vive para el servicio a los demás.
2. Ama a todos, sirve a todos, sé amable con todos, abraza a todos.
3. No pierdas ninguna oportunidad de ayudar y servir.
4. Sirve de buena gana y con alegría. Nunca pongas mala cara.
5. Crea paz y armonía, pero no-discordia, disensión y división.
6. No hables demasiado de lo que haces por el Yoga, limítate a hacer.
7. Dirige toda su atención hacia la eliminación del egoísmo a través del servicio desinteresado prolongado.
8. Haz todo tu trabajo con perfecta concentración y devoción. No te preocupes por los resultados.
9. Tómate un pequeño descanso y no duermas en exceso.
10. Sé constante en el servicio.
Del libro “Así piensa Sivananda”

Swami Sivananda nació y vivió en la India desde 1887 hasta 1963.

Ha dedicado su vida a la difusión del Yoga, siendo uno de los primeros y mayores precursores de esta ciencia de la Vida en Oriente y en Occidente. En su nombre Swami Vishnudevananda fundó los Centros de Yoga Sivananda Vedanta, la organización viva, más extendida para la práctica del Yoga en el mundo. Su obra literaria es inmensa y enriquecedora. Tan vasta y profunda, pero a la vez tan llena de cuidada y deliberada sencillez, que llega a todo tipo de personas, con independencia de su condición intelectual. Miles de personas han entrado en contacto con sus casi trescientas obras.

Su mensaje llega a todos los seres humanos.

Swami Sivananda resumió así su mensaje:

“Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate”.
“Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo”.
“Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el ser y se libre.”

Información facilitada por el Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta,
www.sivananda.es


Si te ha gustado, compártelo...