Limpiar el Útero, porqué y para qué



La primera vez que escuché  “limpiar el útero”, me sorprendí y me pareció una tontería, aunque también desde algún lugar profundo emergieron sensaciones de suciedad e impureza, “¿de dónde viene esto?” me pregunté, y en seguida comenzaron a llegar respuestas: como muchas mujeres crecí escuchando demasiadas ideas de “suciedad e impureza” que ,sin darme cuenta, incorporé como verdades:

  • La Menstruaciónes sucia, vergonzosa y peligrosa (la publicidad nos invita a ocultarla, la sangre siempre es azul; muchas hemos escuchado que cuando estamos menstruando si tocamos una planta se morirá, si hacemos mayonesa menstruando se corta y un sin fin de cosas).
  • La genitalidades algo con lo que no hay que tener contacto(siéntate con las piernas cruzadas, no te toques ahí,….)
  • La sexualidad mandato divino si es para procrear y dentro del matrimonio; pecaminosa, sucia vergonzosa si es para el goce y fuera del matrimonio. Si una mujer es sugerente, sensual y gozosa una pervertida tomada por la maldad (bajo la visión que brindan muchas iglesias)
  • El cuerpo, ese territorio que debes esconder (sólo lo muestran las mujeres de vida alegre o las fáciles, mujeres poco confiables que sólo se las usa y nadie las valora) y moldear de acuerdo a los cánones de belleza del lugar y la época.

Es entendible que con todo eso (y más que ahora no se me viene a la memoria) surgiera la sensación, tal vez subconsciente, de tener que limpiar mi útero.

Uno de los motivos de encontrarle sentido a esto de la limpieza de utero, fue que algo en mí, sabía que lo necesitaba, no porque fuese sucio, malo, etc. Necesitaba limpiarlo por ser un espacio maravilloso de goce, de creación, de percepciones, que se había llenado de todas aquellas ideas añejas y dañinas, eso era lo que tenía que limpiar: limpiar de prejuicios y de la suciedad, impureza y vergüenza sobre mí, mi cuerpo y mis procesos naturales, sobre nosotras, nuestros cuerpos y nuestros procesos naturales.

Otro de los motivos, siendo consciente al día de hoy de la sabiduría natural e innata que cada cual portamos, puedo decir que esa fortaleza y sabiduría me llevaba hacia el bienestar, hacía la Sanación de mi linaje y tomar el protagonismo de mi vida.

El útero es un órgano y es un centro receptivo, podríamos decir que es como una antena receptora que capta y guarda todo lo que ocurre en el entorno, cada experiencia que vivimos, además de cada emoción que experimentamos.

“Uno de los intereses más concretos de los chamanes que en la antigüedad vivieron en México es lo que denominaban la liberación de la matriz […] A los chamanes les interesaba el despertar de la matriz porque, aparte de su función primaria reproductora, sabían de una función secundaria; una capacidad para procesar conocimientos directos sensoriales, e interpretarlos directamente sin el auxilio de los procesos de interpretación que todos conocemos. […] La matriz y los ovarios se convierten así en elementos de percepción, en virtud de los cuales, las mujeres ven directamente la energía con más facilidad que los hombres.”
Carlos Castaneda, “Pases mágicos”

Te cuento  cuatro formas en las que recibimos energía en nuestro útero:

Del linaje femenino: la información se pasa de útero a útero, madre-hija. Nos desarrollamos en el útero de una mujer, el lugar donde dirige sus emociones, pero donde también sofoca su sentir.

Cuando estamos en el vientre percibimos impresiones y sentimientos de nuestra madre, de esta manera llega a nosotras esos temas no resueltos y/o silenciados en nuestro linaje (dolores, culpas, penas, abusos, frustraciones), así como sus aprendizajes y fortalezas. Crecer en el vientre de nuestra madre nos conduce necesariamente a entender y sentir a nuestra línea materna y en algún momento empatizar, aprender y sanar junto a ellas.

Estás aquí para recoger lo que ellas lograron y para abordar lo que ellas no pudieron hacer frente, tu alma así lo acordó.

Emisión de energía: cada ser humano, cada ser vivo, tenemos nuestro propio campo energético (aura), cuando estamos cerca físicamente de personas, nuestros campos se entrelazantransmitiendo e intercambiando información energética.

Esto se produce por tiempo y cercanía, cuanto más tiempo se está con una persona o con un grupo, mayor es la información que se transmite, que se recibe y almacena.

Incorporamos energías ajenas al estar expuestas a una gran cantidad y/o potente de determinado tipo de energía, es decir cuando estamos en un lugar donde hay un muchas personas pensando/sintiendo lo mismo, como por ejemplo en las ciudades con esa actitud de indiferencia, prisa, agobio, individualismo, derrotismo; el metro en hora punta es otro ejemplo, con miles de personas con sueño, cansadas y malhumoradas. En estos espacios, salvo que nuestro aura sea grande y firme, podemos empezar a integrar esos estados mentales/emocionales como propios.

También nos podemos impregnar de “buenas” energías, como aquella vez que conociste a alguien junto a quien te sentiste en calma y confianza, o en esa cosa donde te sentiste como si fuera tu hogar, o aquella jornada en la naturaleza.

Este “fenómeno” también lo comprobamos las mujeres cuando compartimos mucho entre nosotras, nuestros ciclos menstruales se van sincronizando; cuando duermes a menudo con alguien (pareja, acompañante, etc), al ser a menudo este compartir, nos vamos impregnando de su energía, este punto me lleva al siguiente, la  sexualidad.

Impregnación energética sexual: se produce cuando intercambiamos fluidos (semen, saliva, fluidos vaginales…). Cuando nuestro cuerpo recibe fluidos de otra persona se activa el detector de las variaciones físicas y químicas; al intercambiar fluidos, asimilamos la información química e integramos el psiquismo celularde nuestras parejas sexuales, impregnando nuestro aura y nuestra mente subconsciente, quedando impresa esta información, mínimo por 7 años (algunos saberes dicen que toda la vida, salvo que se haga trabajos conscientes de limpieza y corte).

Las mujeres recibimos, retenemos y acumulamos información de  nuestras parejas sexuales sosteniéndola en nuestro útero. En cada encuentro sexual, cobijamos esa frecuencia en la que transitó nuestro/a acompañante sexual. En cada encuentro cuando el semen/fluidos vaginales entran o cuando hay un beso e intercambiamos saliva, estamos compartiendo material genético, información, energía que en oriente bien se comprende que estos fluidos son la VIDA, en ellos hay mucha información. Por algo cuando se quiere saber el estado de salud de una persona se analizan estos fluidos.

Introyectos: un introyecto es una idea, una creencia que se absorbió en determinado momento de la vida, usualmente la infancia. Esta idea tal vez ya no responde a la situación y necesidades presentes, pero sigue vigente.

Usualmente un introyecto toma forma en una oración con la palabra debes, o deberías, también puede estar construido por afirmaciones “eres tal o eres  pascual”, por ejemplos de lo aceptable y lo condenable. Por ejemplo, si durante tu infancia te decían que “debes ser una mujer fuerte y mantenerte al pie del cañón”, “que una mujer fuerte es la que lucha”, o que “debieran las mujeres ser obedientes, ser buenas niñas” etc. Si revisas hoy en tu vida adulta, estoy segura que has pasado por algún momento difícil donde no puedes manifestar tu debilidad, no te permites llorar o sentir, incluso confiar, o delegar; si buscas en tus introyectos de mujer, encontrarían frases como las descritas arriba, creencias que posiblemente sea tiempo de soltarlas para incorporar creencias que se adapten a tu presente y te  fortalezcan y empoderen como persona, como mujer.

¿Un introyecto es malo? Ni malo ni bueno, va a depender de cada persona, y la circunstancia que este transitando. En algún momento ese introyecto te ayudó para desenvolverte en la realidad que vivías, en el momento que esa realidad y/o algún aspecto de tu Ser cambie, es muy probable que ese introyecto y algún otro, ya no te sirvan, siendo confrontado, para revisarlo y transformarlo en coherencia con la  mujer que eres hoy.

Frustración, miedo, inseguridad, disconformidad y muchas veces, sin saber la causa conscientemente, son señales de que algo debemos revisar.

Algunos introyectos pueden generar también sintomatología física, por ejemplo, si te refieres a la menstruación como enfermedad, es posible que para ti se manifieste como tal. Si piensas que tienes mala pata, tal vez surja algún malestar en tus pies, o se esté manifestando en algún aspecto de tu vida en el que te está costando avanzar (para avanzar hay que tener bien los pies).

En todo linaje surge una buscadora, una heredera que decide (antes de encarnar) iluminar la herida, haciendo consciente las memorias de dolor y sanar, con el apoyo de todas las mujeres del linaje.

Si estás leyendo esto tu Sabia Interna te está guiando (con el apoyo de tu linaje), es posible que tu cuerpo esté gritándote a través del dolor, los desarreglos femeninos o el sentimiento de llevar una vida vacía y sin sentido, si estás leyendo esto es por CAUSALIDAD.

Limpiando las memorias de tu útero, liberándote de energías que no te corresponden, despierta su energía, descubrirás tus dones y talentos únicos, recuperarás energía vital, son algunos de los beneficios.

Recuerda, es tu derecho de nacimiento

SER FELIZ, SENTIRTE REALIZADA, VIVIR EN SALUD, ALEGRÍA, AMOR Y BUENAVENTURA.

Próximo evento:
Vapor Vaginal + Ceremonia Chamánica de Limpieza Uterina
5 de Mayo de 10:30 a 19:30
Precio: 35€
Más información

De la Mata Alquimia Sagrada
www.delamata.org


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