Lección XI: Proyección Astral, Radiestesia, Estigmas



Proyección Astral

Por proyección astral o auto proyección, entendemos la facultad o la habilidad de enviar o iniciar un viaje a distancia del yo etéreo o del “doble”, con la fuerza de voluntad. En algunos individuos esto parece ser innato y ocurre espontáneamente y, a veces, contra su propia voluntad. Entran en trance, y después de un cierto tiempo se dan cuenta de que han abandonado sus cuerpos y viajado a un lugar lejano. Pero en la mayoría de los casos este poder se desarrolla a través de una práctica larga y asidua.

Antes de que hable de la auto proyección, siento que es necesaria una explicación sobre la naturaleza y la composición del cuerpo etéreo que es proyectado.

El cuerpo físico está compuesto por millones de células minúsculas, y en cada célula hay un centro o núcleo energético. Este centro es tan infinitamente pequeño que no puede ser detectado ni por el microscopio más potente. Todo lo que sabemos es que la materia física en la célula se revitaliza o es revivida de alguna manera cuando entra en contacto con este centro vital. La fuente de esa energía es invisible y no podemos calcularla. Parece surgir de la nada. Ahora, este centro de energía constituye una especie de punto psíquico o célula con vida propia. Hay millones de estos centros en el cuerpo y corresponden a la cantidad de células físicas así que es lógico creer que hay millones de estas células vitales que corresponden a las células físicas y que se amoldan a la forma del cuerpo.

El volumen de estos centros psíquicos parece ser una millonésima parte de los centros del cuerpo físico. La densidad del cuerpo astral o etéreo, entonces, correspondería a una millonésima parte del cuerpo físico. Este representaría el peso del cuerpo astral y si esto fuera verdad, flotaría lentamente a través de la atmosfera psíquica, como un globo. Esto es lo que conocemos como la ascensión gradual del cuerpo astral o espiritual después de la muerte.

Este es el cuerpo que ocupamos después de abandonar la densidad del cuerpo físico. No es necesario creer que, durante este proceso, nuestra conciencia se dispersa más de lo que lo es en el presente. En ese doble etéreo, el centro de actividad espiritual y la fuerza de voluntad y de la mente pueden ser un punto de fuerza, para así decirlo, y lo podemos utilizar y animar como lo hacemos con el cuerpo físico en vida. Después de un tiempo eliminamos este cuerpo etéreo para asumir uno cada vez menos denso, y el proceso continua varias veces hasta que el espíritu ocupa una de esas infinitas materias sutiles, que prácticamente termina siendo un cuerpo mental o espiritual. Es, por lo tanto, este cuerpo el que se separa del cuerpo físico durante la vida en los viajes astrales, llevándose con él la conciencia individual y reanimándolo después de un periodo de tiempo.

Cuando tiene lugar esta separación, siempre queda una conexión, una especie de “lazo magnético”, que une el cuerpo físico con el etéreo. Si por alguna razón se rompiera este lazo, la reanimación sería imposible, y se produciría la muerte.Es altamente improbable que alguien, sino un estudiante avanzado, pueda alcanzar ese estado, y cuando lo alcanza, tiene que recurrir a prácticas espirituales interiores para neutralizar ese posible peligro.

Este es el cuerpo que normalmente se fotografía, y muchas de las así llamadas fotografías espiritistas son, en realidad, fotografías de espíritus encarnados y no de espíritus desencarnados; son dobles errantes de espíritus todavía presentes en el cuerpo.

Una vez más, muchas apariciones y figuras observadas en casas embrujadas, son de esta naturaleza. Constituyen la proyección de las personas vivientes más que de los que han hecho la transición al más allá, y necesitamos de un estudiante de poderes psíquicos para distinguir entre los dos tipos de figuras. Han aparecido también en las sesiones bajo la forma de materializaciones.

Ese cuerpo etéreo, que, en los casos de auto proyección, es expulsado a distancia por la fuerza de voluntad, puede ser liberado y proyectado por el estudiante después de un cierto grado de práctica.

Radiestesia y Adivinación

Entre las formas más o menos insólitas de mediumnidad, está la técnica que se conoce como radiestesia, utilizada también para buscar manantiales, un don que, la mayoría de nosotros, poseemos en forma latente. El zahorí es capaz de detectar la presencia de cursos de agua subterráneos normalmente mediante una rama, pero ocasionalmente también con un resorte metálico o con las manos extendidas. El adivino muchas veces es capaz de decir a qué profundidad está el agua, y también la cantidad que produciría si se excavara un pozo.

Este don no se limita sólo a la búsqueda de agua, ya que en los tiempos modernos ha sido utilizado para el descubrimiento de petróleo, minerales y metales. Debemos admitir que cuando unos empresarios testarudos están dispuestos a arriesgar el dinero de su empresa, este es una de las posibilidades que tomaran en consideración.

En Inglaterra y en otros países europeos, la búsqueda de agua ha sido practicada durante siglos y se ha convertido en una profesión rentable, y se contrataba a un zahorí cuando las demás técnicas habían fallado. El valor económico de este don ha alentado muchas personas a practicarlo para ver si lo poseen.

El hecho de predecir la profundidad y la productividad de los pozos de agua es seguramente una de las características más sorprendentes de la radiestesia. La ciencia se ha preguntado inútilmente cómo funciona, aunque hayan sugerido algunas ideas. No cabe duda de que el movimiento de la rama, del resorte metálico o de la sensación en las manos extendidas del zahorí se deben en parte al tipo de metal o al agua corriente.

Es obvio que la adivinanza también esté relacionada con el objeto que el adivino lleva en sus manos, ya que cada adivino utiliza su objeto personal para adivinar. Seguramente hay una relación entre la rama y el agua, el resorte y el agua, o la mano del adivino y el agua. El por qué cada adivino obtenga resultados con su propio instrumento y no con otros, es un misterio.

En la búsqueda de agua o metales casi siempre hay una acción muscular involuntaria. En cuanto la varita esta encima del agua, por ejemplo, la rama tendencialmente se dobla hacia el cuerpo del adivino; pero algunas veces se dobla hacia fuera, y si se observa con detenimiento, se notará que en la mayoría de las veces es doblada por la mano del adivino. Sin embargo, algunas veces este no es el caso, y la tracción es totalmente independiente del adivino que, al agarrar la rama tan fuerte, podría hasta partirla. El mismo principio se puede aplicar a los resortes metálicos; pueden ser hasta arrancados de su mano. Algunas se moverán bajo la acción muscular involuntaria del adivino, mientras otras está claro que son movidas por otro tipo de fuerza.

Las teorías más comunes que lo explican incluyen la radioactividad, las corrientes eléctricas (terrestres), una forma desconocida de “radiación biológica”, la acción muscular involuntaria, la energía proveniente del metal o del agua descubierta, etc. No hay dudas de que muchas veces se implica la clarividencia, de otra forma seria difícil adivinar con exactitud la profundidad del pozo y la cantidad de agua que se puede obtener. Estos son los factores inteligentes.

Todos los que están ansiosos de desarrollar las facultades psíquicas deberían asegurarse de poseer el don de la radiestesia. La mejor manera de proceder es la de cortar una rama fresca ahorquillada y agarrarla por los dos lados, una en cada mano, y sostenerla hacia arriba, caminando lentamente por un campo donde se sospeche que haya agua subterránea. Se pueden obtener resultados con sólo cruzar la carretera por la presencia de tuberías de agua.

La rama de abedul es la más aconsejada, aunque la rama de cualquier otro árbol podrá dar los mismos resultados y el zahorí decidirá con cuales obtiene mejores resultados. Al caminar, bajad la rama hasta que sintáis alguna reacción. Al principio deberéis mantener la rama a la altura del pecho. La mayoría de los mejores zahories obtienen resultados en este nivel.

Una característica interesante acerca del don es, que normalmente se manifiesta instantáneamente, demostrando que es una facultad latente en el umbral de la conciencia, dónde también se encuentran todas nuestras facultades para las percepciones extrasensoriales.

Hay un riesgo de excederse en el intento, ya que lo que queremos mostrar es rápido y así mismo el don puede agotarse rápidamente.

Estigma

De acuerdo con nuestro estudio, el estigma se describe como las marcas iguales a las heridas que aparecían en el cuerpo de Jesús, el Cristo.

La literatura de los fenómenos psíquicos contiene muy poco o nada sobre este tema, sin embargo, oímos ocasionalmente de personas, normalmente mujeres a las que en ciertas épocas del año le aparecen esas marcas en sus cuerpos, similares a las heridas en el cuerpo de Jesús.

Esto parece no implicar poderes psíquicos ni puede considerarse verdadera mediumnidad.

John y Marilyn Rossner
www.iiihs.org

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