El diagnóstico en Ayurveda

#Publicidad

Ayurveda y el diagnóstico tradicional

Ayurveda es la medicina tradicional mayoritaria en la India, donde existe una situación de pluralismo médico, es decir, conviven varios sistemas de salud oficiales. Las primeras referencias escritas de Ayurveda están insertadas en el Veda, el conjunto de textos sánscritos que recogen la liturgia de la cultura aria, en particular en el Atharva Veda (900 a. C.) y el Rig Veda (1.200 a. C.).

Ayurveda y el diagnóstico tradicional

Ayurveda es la medicina tradicional mayoritaria en la India, donde existe una situación de pluralismo médico, es decir, conviven varios sistemas de salud oficiales. Las primeras referencias escritas de Ayurveda están insertadas en el Veda, el conjunto de textos sánscritos que recogen la liturgia de la cultura aria, en particular en el Atharva Veda (900 a. C.) y el Rig Veda (1.200 a. C.).

El concepto nativo que refiere el diagnóstico es nidāna, cuya etimología procede de la raíz sánscrita (‘atar’ o ‘amarrar’). La labor del médico es identificar o diagnosticar (roganirṇaya) la enfermedad (roga) de su paciente (rogi) para establecer un tratamiento (chikitsā). En los textos clásicos se describe el diagnóstico de diferentes maneras, sin embargo, hay coincidencia en señalar que siempre es necesario hacer una «inmersión» en el paciente. Caraka (s. I), el médico más importante de esta medicina tradicional, lo explicaba así: «Uno, el conocedor de la realidad, que no entra en el yo interno del paciente con la ayuda de la lámpara del conocimiento y la inteligencia, no puede tratar las enfermedades exitosamente.» (CS* vim IV: 9-12).

Evolución del diagnóstico ayurvédico

Los modelos clásicos de diagnóstico, particularmente el descrito por Caraka, resultaban extensos y algo incómodos para el médico. Lo cierto es que el establecimiento del diagnóstico fue experimentando cambios tendentes a la simplificación. Más adelante, Vāgbhaṭa (s. VIII) explicó la «inmersión» a partir de tres procedimientos básicos: «El paciente debe ser examinado mediante la inspección, la palpación y el interrogatorio.» (AS** sūt I: 22). Además, hizo una referencia precisa a los factores que hay que examinar en el paciente (AS sūt XII: 67-68): tejidos y desechos corrompidos, hábitat, fuerza, estación-clima, poder digestivo, constitución, edad, capacidad mental, hábitos alimentarios y evolución de la enfermedad.

A partir del s. XI empieza a popularizarse el examen conocido como aṣṭasthāna parīkṣā, que considera ocho parámetros fundamentales: el pulso, la orina, las heces, la lengua, la voz (y otros sonidos corporales), el tacto (la piel en general), los ojos, y la apariencia. No obstante, es a partir del s. XV cuando se extiende su aplicación sistemática. El Yoga Ratnākara (s. XVII) es el primer texto clásico relevante que aborda esta forma de examen:

  • Nāḍī (pulso): se considera el aspecto más importante, pero no apareció en la literatura ayurvédica hasta el s. XIII (Śārgṅadhara Saṁhitā). Nāḍī, que literalmente significa tubo o canal, aquí hace alusión al pulso arterial, que generalmente es leído en la muñeca (pulso de la arteria radial). Se describen treinta y tres variedades de pulso con relevancia clínica.
  • Mūtra (orina): el examen de la orina fue bastante habitual hasta el s. XVI, disminuyendo progresivamente a partir de ese momento. El médico debe considerar el color, la consistencia, la temperatura e incluso el olor y el sabor aunque sea de forma indirecta.
  • Purīsha (heces): el médico debe usar la vista, el olor y el tacto para examinar las heces. Se valoran los cambios en el color, la cantidad, la forma, la temperatura, la untuosidad y el olor. Se especifican algunas condiciones patológicas, por ejemplo, la debilidad de agni (fuerza digestiva) se manifiesta con heces acuosas y particularmente malolientes, la indigestión con heces sueltas y frías, etc.
  • Jihvā (lengua): se considera el segundo parámetro en importancia después del pulso. Se debe valorar el color, el revestimiento, la humedad y el sabor habitual en la boca. En condiciones de salud la lengua es rojiza, delgada, uniforme y limpia. Como ejemplo de situaciones patológicas, la debilidad de agni se manifiesta con sabor astringente, la indigestión se acompaña de una tonalidad semejante a la mantequilla, en patologías respiratorias la tonalidad es azulada, etc.
  • Śabda (voz): se considera un parámetro de importancia menor. En condiciones de salud la voz es profunda resonante, firme, continua, agradable, etc. En los textos clásicos y en el Yoga Ratnākara se explica que es difícil relacionar los cambios en la voz con patologías concretas. Además de la voz y el habla, también se valoran otros sonidos corporales: la respiración, el latido cardiaco, el murmullo intestinal, etc.
  • Sparśa (tacto): este aspecto proporciona abundante información. Se debe valorar la temperatura, la complexión, la humedad, la rugosidad, etc. Por ejemplo, es posible relacionar la temperatura con la alteración de los humores físicos.
  • Dṛk (ojos): el examen de los ojos es un parámetro que también puede proporcionar información acerca del estado de los humores. Entre otros aspectos, también pueden identificarse circunstancias que indican la proximidad de la muerte (pérdida súbita de visión, coloración oscura del ojo, etc.).
  • Ākrti (apariencia general): se valora la condición física y psicológica general mediante la observación de la complexión física, las posturas, los hábitos, etc., que luego se relacionan con cada uno de los humores.

A partir del s. XVIII los métodos tradicionales van cayendo en desuso. En la actualidad no existe un método consensuado, y a menudo, los profesionales incorporan procedimientos y pruebas modernas dentro de su práctica.

* Caraka Saṁhitā
** Aṣṭāṅgahṛdaya Saṁhitā

 José Manuel Muñoz Muñoz
Centro de Estudios Ayurvédicos
www.centroayurveda.es
Telf. (+34)600236954

ETIQUETAS:
Comparte este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

#Suscríbete..

#Publicidad

#Facebook

Lo más popular