Desarrollo de la Mediumnidad, Lección IV: Sanación



El tema de la sanación es uno de los más interesantes, ya que la historia nos cuenta de que la sanación por la “fe” y la sanación “espiritual” han existido durante muchos años.

Los estudiantes no pueden no notar, la importancia de los espíritus del bien y del mal del origen y la cura de la enfermedad en los tiempos antiguos. El hombre primitivo asociaba los desastres y las enfermedades a los malvados dioses o demonios.

Las personas espirituales tenían exactamente las mismas dificultades al enfrentarse con ellos como en la actualidad. Piensen que el grado de la iluminación está limitado por la capacidad receptiva del receptor.

La ciencia psíquica o el espiritualismo han descubierto que la afinidad con el sufrimiento, combinado con métodos de tratamientos psíquicos, de hecho ayuda a interioriza el poder apostólico, y da sentido al significado de las escrituras, “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas vendrán por añadidura.”

Algunas naciones han venerado al Dios Aesculapius como el Dios de la sanación. Otros escritores sitúan el origen de la sanación como fuente original en otros Dioses, y aparentemente en cada sistema religioso se mencionan informes auténticos de curaciones.

De Josephus aprendemos que ya los Esenios, más o menos 150 a.C., estudiaban antiguos escritores que hablaban del bienestar de cuerpo y alma, y que eran muy cultos acerca de las virtudes de las plantas, las piedras y los metales. Eran conocidos como “terapeutas” o sanadores. Esta afirmación es interesante, ya que hay una creencia generalizada de que los Esenios eran los maestros de Jesús, quien se conoce por haber obtenido su conocimiento a través de la experiencia en un cuerpo.

Lo que nos interesa principalmente es, que el tratamiento psíquico en los tiempos antiguos siempre ha sido asociado a la sanación.

En nuestro estudio sobre los fenómenos psíquicos dividimos el tema de la sanación en dos categorías, pero tengo la sensación que todos se puede agrupar bajo el título de “Sanación espiritual” o “Sanación a través de la fe”.

Por Sanación Espiritual entendemos que las personas mentalmente o físicamente enfermas pueden ser o son sanadas por el poder de una energía espiritual, operando a través del cuerpo de un médium como canal y, a veces, más o menos directamente, sin su participación.

La definición del sanador, aprobada por todas las asociaciones espirituales, es la siguiente:

El sanador es alguien que, a través de su propio poder innato, o a través de su mediumnidad, es capaz de transmitir fuerzas curativas vitales a las condiciones patológicas.

La sanación espiritual se realiza de varias maneras, como sigue:

“(a) Por los poderes espirituales que trabajan a través del cuerpo del médium, y de esta manera infundiendo fluidos y energías curativas hacia las partes enfermas del cuerpo del paciente.

“(b) Por los poderes espirituales iluminando el cerebro del médium sanador, intensificando de esta manera la percepción del médium de manera que pueda descubrir el tipo, la naturaleza y el origen de la enfermedad.

“(c) A través de la ausencia de tratamiento, en la cual los seres espirituales combinan sus propias fuerzas sanadoras con la energía magnética y vital del médium, y la convergen hacia el paciente que se encuentra lejos del médium, logrando que sean absorbidas por el sistema del paciente.

Cómo se realizan las sanaciones

El principio, en el que se dice que se basa la sanación espiritual, es simplemente este:
Una cierta cantidad de energía vital y magnética es contenida en cada ser viviente. Si estamos en salud disponemos una gran cantidad, si estamos enfermemos esta se reduce. Normalmente, la única manera de recuperar la energía y la vitalidad es descansar, dormir y cuidar de nuestro cuerpo y mente para recuperarla en la misma medida que antes. Pero este es un proceso lento e inseguro.

En el caso de la sanación espiritual, por el contrario, es muy diferente.

La energía vital es transmitida al sistema desde fuera; llena los centros nerviosos y, literalmente, aporta nueva vida a todo el cuerpo. Los centros nerviosos son despertados, las varias funciones del cuerpo son estimuladas sucesivamente, y de esta manera el paciente es curado.

Esta energía vital, transmitida a través de métodos de sanación espiritual es una gran energía cósmica, que invade todo el Universo. Está en todas partes; está detrás de cada fenómeno; “En ella vivimos, nos movemos y se encuentra nuestro ser.” Es ilimitada en cuanto a vastedad y poder; simplemente podemos recurrir a ella en la medida en que seamos capaces; y cuanto más podamos recurrir a ella, más rápidamente nos sanaremos; más rápida será la cura. No hay ninguna razón para suponer que, si pudiéramos acceder a esta gran reserva de la manera correcta, no nos sanaríamos inmediatamente – y de hecho hay muchos casos que explican esto, en los cuales, aparentemente, han ocurrido las así llamadas “curaciones milagrosas”.

Cómo acceder a esta Energía Cósmica

Cómo podemos acceder a este gran depósito de energía. ¿Si estamos solos, cómo podemos curarnos a nosotros mismos? ¿Y si somos médium cómo podemos cultivar y desarrollar el poder para acceder a esa Energía Cósmica en tal medida que las curaciones puedan ser efectuadas a través nuestro?

Primero, si se estáis solos, tenéis que saber cómo relajaros. Si vuestros músculos son tensos y rígidos, nunca recibiréis el flujo de energía espiritual, la cortareis. Sólo una actitud receptiva permite la entrada de esta energía. Así que deberéis aseguraros de tener los músculos totalmente relajados.

Después llevad a cabo vuestros ejercicios relajantes.

Descansad tranquilamente durante un minuto o dos; y después, con calma y con fe tratad de invocar esa energía para que os cure. Recordad que cuánto más que os abrís a estas influencias que vienen y os curan, más rápidamente y totalmente seréis curados.

Pero – antes de nada, tenéis que comprender que Dios es la fuente de todo – el Gran Poder Divino. Tenéis que aprender que todo depende de esto.

Como ser sanador espiritual

Ahora suponemos que usted es un médium, y que está sanando a alguien. Desea obtener ese poder y asistencia desde el mundo espiritual. Antes que nada, imagínese que se encuentra en perfecta salud. Si no lo está, su magnetismo vital es propenso a ser contaminado y así afectar al paciente. Más adelante, en la práctica, cuando con frecuencia atraiga la enfermedad del cliente hacia usted, tiene que estar en buena salud física para poder eliminarla después. Luego, su mente debe ser receptiva, compasiva y disponible. Si se siente egoísta, esto puede crear una barrera o un muro, que será incapaz de atravesar. Por último, tiene que desarrollar su sensibilidad psíquica y mediumnidad hasta un cierto grado, para permitirle practicar este “proceso” con la esperanza de éxito.

La función del Cuerpo Vital

La sanación espiritual depende ampliamente del hecho de que el cuerpo físico puede ser influenciado por las esferas y planos más altos, a través o mediante del cuerpo vital o etéreo, que habita el cuerpo físico. Este cuerpo interior actúa como una especie de medio o vehículo, a través del cual fluye la energía cósmica; el problema es el de conectar este cuerpo interior con el físico por un lado, y por el otro conectarlo con ese gran depósito de energía espiritual, La Fuerza Divina.

Tenemos que admitir que hoy en día, en el punto de nuestra evolución espiritual no sabemos cómo sucede exactamente. Si lo supiéramos, deberíamos ser capaces de llevar a cabo “curaciones milagrosas” instantáneamente, parecidas a las de Jesús, que sin duda poseía un conocimiento extraordinario de estas leyes. Si tenemos que descubrir esta ley, será sin duda en esta línea. Por lo tanto experimentad; y cuando dais con resultados positivos, podéis estar seguros de que habéis descubierto una parte de la Gran Verdad. Pero no presumáis, de todas formas, a tal efecto, que poseéis toda la Verdad porque cometeréis un gran error. Recordad que los pasos más importantes son el de relajarse y dejar que la Fuerza Divina trabaje a través de vosotros.

Si deseáis desarrollar la mediumnidad sanadora, os sugiero que sigáis un curso completo de Sanación Espiritual o Psíquica.

Marilyn y John Rossner
www.iiihs.org









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