Busca tu equilibrio a través de la reflexología podal



“Cuida tu cuerpo, es el único lugar que tienes para vivir”   

Esta sencilla afirmación del genial Jim Rohn, encierra una gran enseñanza, algo que todos sabemos, pero no somos conscientes de su importancia hasta que nuestro organismo comienza a dar señales de alarma a través de la enfermedad. 

Es por eso que te invito, en este artículo, a descubrir una terapia que, sin duda, te ayudará a encontrar tu equilibrio, la tan ansiada homeostasis (vocablo que proviene del griego: homo, que puede traducirse como “similar”, y estasis que ejerce como sinónimo de “estabilidad” y de “estado”). 

Mi nombre es Renée Iglesias, desde hace años me dedico en exclusiva a la difusión de la Reflexología Podal. Intentando acercar esta técnica, tanto en consulta como docente, a todo aquel que quiera descubrirla. Y será mi objetivo en este artículo, darte a conocer una terapia que te puede sorprender. Tanto si necesitas un giro a nivel profesional como si lo que buscas es un equilibrio a nivel físico.


La Reflexología Podal,
es la terapia de tratamiento basada en el principio de que hay zonas reflejas en los pies que corresponden a órganos, glándulas y partes del cuerpo.  

Cada una de las partes de nuestros pies está directamente conectada con un órgano o zona concreta de nuestro organismo. Así, al estimular alguna de las terminaciones nerviosas, se envía una señal a la médula espinal y al cerebro, quiénes responden con instrucciones de regulación a los órganos y músculos que se están trabajando a través de la reflexología podal. 

Estamos ante una terapia natural que estimula al organismo para que éste realice su propio proceso de curación.

Sus efectos son múltiples, pero podríamos destacar los siguientes:

  • Libera el estrés y relaja la tensión
  • Mejora la circulación y desbloquea el flujo de la corriente nerviosa
  • Ayuda a la naturaleza a conseguir la homeostasis (estado de equilibrio perfecto)

Puede aplicarse como complemento de cualquier otra terapia que el paciente esté recibiendo, con lo cual, no reemplaza al cuidado médico o psicológico.

No es necesario estar enfermo para beneficiarse con un tratamiento reflexológico, pues es un método preventivo para mantener la buena salud.

En casos de dolor, la Reflexología ofrece un remedio eficaz, que, a diferencia de otras terapias más agresivas, no produce adicción ni efectos secundarios.

Durante el proceso terapéutico, se realizan en el organismo múltiples cambios químicos. Uno de ellos está íntimamente ligado a la sedación del dolor: la reflexología estimula al cerebro para que este produzca su propio analgésico. El hipotálamo, a través de sus mensajeros químicos, estimula a la glándula pituitaria para que segregue endorfinas, que son cinco o diez veces más poderosas que la morfina. Las endorfinas pueden inhibir la transmisión de las señales dolorosas a través de la médula espinal.

En casos de enfermedades terminales puede hacer un aporte para una mejor calidad de vida del paciente favoreciendo su estado general y aliviando el dolor.

Como has podido ver, tendríamos mucho que decir sobre la Reflexología y su importante papel en el bienestar del organismo, en el manejo del estrés, en el tratamiento del dolor y lo más importante, en ayudar al organismo a despertar nuestro médico interno, esa capacidad auto curativa que todos tenemos. 

Si estás pensando en comenzar tu formación como terapeuta manual e introducirte en el mundo de la Reflexología, espero que este artículo te dé luz para decidir hacia donde te quieres enfocar. Y así es, “enfocar” una poderosa palabra que es importante tener siempre presente. Poner tu intención en lo que realmente deseas y llevas tiempo anhelando. La Ley Universal de la Creación dice que para que algo esté presente en esta realidad física primero tuvo que estarlo en el plano de lo no físico. Por lo tanto, el primer paso es poner tu atención en aquello que quieres, es decir enfocarte hacia ese camino que quieres comenzar.

Y una vez dado este primer paso, comienzas a andar, con seguridad, poniendo bien firmes esos cimientos de tu futura carrera como reflexólog@.

Si ya tienes formación, y lo que buscas es afianzar tus conocimientos, conocer cómo trabajan otros maestros e ir labrando tu propio método, esta puede ser una buena opción. De hecho, siempre les digo a mis alumnos, que es fundamental, si es posible, formarse con más escuelas, para conseguir esa sólida base y continuar avanzando en la Reflexología.  Esto te dará una visión más amplia de la forma de encauzar tu consulta, como abordar un tratamiento y te proporcionará sobretodo más herramientas para poder ayudar a la persona que a ti se acerca.

Y si lo que buscas es un equilibrio a nivel físico, debido a que tu cuerpo ha estado ya, durante mucho tiempo, dando señales de agotamiento, susurrándote al oído que algo no funciona bien y no quieres esperar a que te dé ese grito que es la enfermedad, la Reflexología, es sin duda una gran opción. 

Me gustaría terminar con la misma reflexión con que comencé este artículo, sólo tenemos un cuerpo y es necesario que lo cuidemos y, por supuesto, que ayudemos a los demás a tomar conciencia de ello. No dejes pasar las oportunidades que la vida te ofrece para crecer, mejorar tu salud o por qué no, dar un giro en tu vida profesional, dando forma a tus sueños y poniendo tu talento al servicio de los demás. 

Renée Iglesias
Reflexóloga Podal, Naturópata
Instituto de Reflexología Especial
www.reflexologiaespecial.es
Telf. 91 639 69 32 – 686 10 15 89


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