Adolescencia y Reflexología Podal



Ser padre o madre de un adolescente es, sin ninguna duda, una carrera de fondo en la que debemos estar preparados y, sobre todo, entrenados para superar una de las tantas pruebas que la Vida nos suele mandar.

Como madre de una preciosa adolescente con autismo, hoy voy a darte una visión diferente de esta etapa que, probablemente, no sea en absoluto la que te haya tocado vivir con tus hijos pero que seguro te podrá ofrecer algo de luz, ya que los chicos son chicos, independientemente de su desarrollo intelectual.

La adolescencia llegó a mi vida como un ciclón, un ciclón de cambios físicos y emocionales que, poco a poco, hemos ido gestionando, apoyándonos en todo aquello que podía ayudarnos. Es esto precisamente lo que me gustaría hoy compartir contigo, basándome, por supuesto, en mi trabajo como reflexóloga podal y en mi experiencia en consulta con muchachos.

La adolescencia es en sí una etapa compleja de desarrollo en la que ocurren diversos cambios a nivel físico y psicológico que pueden ser más o menos difíciles de enfrentar.

El adolescente con autismo no está exento de estos cambios pero, a diferencia del resto de sus coetáneos, le resulta mucho más difícil luchar con ellos. Así como difícil también nos resulta a nosotros los padres, ya que estamos cansados, a veces diría yo exhaustos. La lucha ha sido dura desde su llegada a este mundo y nos decimos a nosotros mismos “¿y ahora más.? No, ¡por favor!”. Pero sí, claro que sí, la naturaleza continua su camino, no se detiene y nuestros hijos crecen y se transforman en adolescentes con todo lo que ello supone, en muchos casos agravando la situación con la temida reaparición de las crisis epilépticas.

Lo cierto es que en ese volcán de hormonas, emociones y nuevas sensaciones son iguales a cualquier chico y la reacción de nosotros los padres también lo será.

Podríamos definir la adolescencia como el periodo de la vida entre la aparición de la pubertad (que marca el final de la infancia) y el inicio de la edad adulta, momento en que se habrá completado el desarrollo del organismo. Produciéndose en esta etapa no solo un desarrollo físico sino también intelectual y emocional.

El chico en este periodo de su vida necesita afirmar su independencia y exige distanciarse pero a la vez se siente confundido por abandonar la seguridad y protección del hogar. Nos necesita más que nunca pero no lo reconoce. Nosotros, como padres, debemos darle herramientas para gestionar toda esta evolución emocional.

Desde el punto de vista terapéutico hay tres abordajes que nos van a ayudar en todo este proceso: La Reflexología Podal, La Técnica Metamórfica y Las Flores de Bach.

Estas tres terapias hacen la sinergia perfecta para ese acompañamiento tan necesario en el cambio que supone la adolescencia.

Hoy voy a hablarte de la Reflexología Podal, en qué consiste y cómo puede ayudar a nuestros hijos.

La Reflexología Podal es la terapia de tratamiento basada en el principio de que hay zonas reflejas en los pies que corresponden a órganos, glándulas y partes del cuerpo. Estimular estas zonas reflejas adecuadamente puede ayudar a muchos problemas de salud de manera natural. Sin interferir en otras terapias o tratamientos.

Cada una de las partes de nuestros pies está directamente conectada con un órgano o zona concreta de nuestro cuerpo. Así, al estimular alguna de las terminaciones nerviosas, se envía una señal a la médula espinal y al cerebro, quiénes responden con instrucciones de curación a los órganos y músculos que se están trabajando a través de la reflexología podal. Al trabajar los puntos de presión de los pies, es como si se estuviera masajeando directamente la zona dañada. De esta manera, la reflexología presenta propiedades curativas y múltiples beneficios que ayudaran a mejorar la salud de nuestros hijos, en especial en esta etapa de continuo cambio que es la adolescencia.

Por un lado les proporcionará equilibrio emocional, combatiendo el estrés y la ansiedad. El estrés está hoy en día relacionado con el 95 % de las enfermedades y nuestros jóvenes están sometidos a un ritmo que les exige mantenerse en alerta constante .Contribuirá a evitar trastornos más graves como la depresión y los desórdenes alimenticios. También colaborará en regular su descanso nocturno, al segregar melatonina influiremos positivamente en la coordinación del ritmo biológico o circadiano del organismo (regulado por el hipotálamo, una región localizada en el encéfalo).

La Reflexología también les ayudará en casos de problemas dermatológicos, como el acné juvenil, patología que se presenta cuando las glándulas sebáceas aumentan su producción de grasa o sebo, el cual es secretado a través de los poros de nuestra piel. Debido al exceso de grasa, los poros se bloquean provocando que las bacterias presentes en la epidermis modifiquen su composición. Está demostrado que algunas glándulas en concreto (hígado, vesícula biliar, suprarrenales, riñones, tiroides, intestino grueso…) son claves para el estado de la piel; a través de la Reflexología trabajaremos sus zonas reflejas consiguiendo resultados asombrosos.

Esta terapia tiene un papel fundamental en todos los trastornos menstruales. Tanto en la amenorrea (ausencia de menstruación) como dismenorrea (reglas dolorosas o irregulares). En esta última actúa como antiinflamatorio ayudando a bloquear la enzima prostaglandina que provoca los dolores. Las prostaglandinas son liberadas durante la menstruación para favorecer el desprendimiento del endometrio, es por lo que los dolores de menstruación son tratados muchas veces con inhibidores de la liberación de estas enzimas. Por otro lado también interviene en la segregación de endorfinas (hormonas de la felicidad, químicos naturales parecidos a la morfina que estimulan los centros de placer en el cerebro), que combaten el dolor.

Como he dicho anteriormente, complemento el tratamiento con Técnica Metamórfica y las Flores de Bach.

La Técnica Metamórfica es una técnica vibracional, natural y sencilla que ayudará a tu hijo a recuperar la salud, la alegría y a vivir serenamente. Potenciará su integridad emocional incrementando la autovaloración personal, tan necesaria en esta etapa de la vida.

Las Flores de Bach son preparados naturales de flores silvestres cuyas propiedades terapéuticas fueron descubiertas por el doctor Bach entre 1928 y 1936. Son utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones.

Como dije anteriormente utilizo las tres terapias para tratar de ayudarles, pero hay una parte fundamental en todo este proceso y eres tú.

Como padre o madre también debes hacer algo por ti, cuidarte no sólo a nivel físico sino también trabajar tu interior, tu espiritualidad.

Somos un equipo con nuestros hijos, aunque ellos insistan en jugar el partido en solitario. Este proceso va a implicar un compromiso por tu parte. No puedes dar lo que no tienes, no podrás entenderle si tu no te entiendes a ti mismo, no podrás conocerle si no te conoces a ti mismo. Por eso siempre insisto en consulta que hay que trabajar en conjunto: los padres y los hijos.

La familia es como una partida de ajedrez, si se mueve una ficha toda la partida se altera, por eso, acompañar a tu hijo en este camino hacia la madurez supone acompañarte a ti mismo en un proceso de crecimiento personal.

Para despedirme me gustaría compartir una frase preciosa del “cuento del rey ciclotímico” de Jorge Bucay, y es la siguiente: “No olvides que bueno o malo, esto también pasará…”

Lo importante es tomar conciencia de la trascendencia de esta etapa y buscar ayuda para poder vivirla desde la serenidad y la confianza en que nuestros hijos están en un viaje privilegiado hacia la madurez y nosotros vamos a acompañarles de forma incondicional.

Renée Iglesias
Reflexóloga Podal, Naturópata
www.cuerpozen.com
info@cuerpozen.com
Telf. 91 639 69 32/ 686 10 15 89


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