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Física cuántica, en su efecto de observador experimentalmente establecido: como una observación transforma posibilidades cuánticas en experiencias reales, es catapulting nosotros en una radicalmente nueva comprensión de realidad. De esta comprensión una revolución ocurre en la ciencia. Un movimiento surge que ve la ciencia integrarse con la metafísica. La vista a base de materia de realidad que ha definido (y ha limitado) nuestra visión del mundo ahora es subsumida dentro de una visión del mundo a base de conocimiento de posibilidad que se amplía creativamente. El conocimiento, y no la materia, es la tierra de todo ser. 

El activismo cuántico es la idea de transformación nosotros mismos y nuestras sociedades conforme a los mensajes transformables de física cuántica. Los activistas ordinarios tratan de cambiar el mundo sin hacer cualquier cambio fundamental de ellos. El activista espiritual se transforma creyendo esto ser necesario antes de la efectuación del cambio del mundo. Pero el activista cuántico emprende el viaje de transformación personal siempre con el cambio del todo en mente. En otras palabras, cambiamos nosotros y la sociedad simultáneamente.

Para cambiar nosotros y nuestras instituciones sociales, el activismo cuántico usa el poder de física cuántica. Para ver esto, considere que la física cuántica es la física de posibilidades. El pensamiento de cuantía nos da atrás nuestro libre albedrío para escoger entre estas posibilidades. Estas opciones son discontinuas, rompiéndonos de hábitos pasados. Ellos vienen de un cósmico interconectado llamamos el no lugar cuántico, que es una capacidad de comunicarse por el espacio y el tiempo sin cualquier señal.

Para entender la importancia de reconocer aquel conocimiento es la tierra de todo ser es que vale la pena tomar un informe miran la historia de conocimiento en la física cuántica. La idea de una visión del mundo basada en la primacía de conocimiento no es exactamente nueva, que es nuevo es aquel hoy este paradigma está basado en la teoría sólida y pruebas científicamente comprobables.

En la física cuántica, John von Neumann, que dibuja del trabajo de Einstein, Podolsky y Rosen, incursiones hechas interesantes en el conocimiento por postulando aquel conocimiento escogen el acontecimiento activo de experiencia de todas las posibilidades cuánticas, que el objeto representa. Pero de todos modos el problema del dualismo permaneció: ¿cómo el conocimiento, si esto hace es un objeto independiente, inmaterial dual, actuar recíprocamente con un objeto material?

La solución con este problema, sabido como la paradoja de medida cuántica, es solucionada por la idea de brecha que el conocimiento es, ni fenómeno material cerebral, ni objeto separado; en cambio, esto es la tierra de todo ser en el cual objetos materiales existen como posibilidades. En la medida cuántica, el conocimiento se hace tanto sujeto como el objeto. En otras palabras, la opción consciente es responsable de manifestar tanto árbol proverbial decreciente como el usted que lo oye. Ningún observador, ningún sonido, no aún un árbol.

El conocimiento es no local. Que distingue la física cuántica de muchas tradiciones místicas es la prueba científica del fenómeno de no lugar, que por separado ha sido verificado por Ludwig Bass, Amit Goswami, y Casey Blood.

Por lo tanto, un modo que el activista cuántico puede enjaezar el poder de física cuántica es por pensando creativamente. El pensamiento de cuantía consiste en escoger el nuevo entre muchas posibilidades de significado, dar nosotros un nuevo pensamiento discontinuo con todos los pensamientos anteriores. La virtud de esta teoría de experiencia consciente es que esto nos ayuda a distinguirnos entre el pensamiento condicionado y la opción consciente, que está en la esencia los criterios para un acto realmente creativo.

Pensamientos ordinarios siguen una corriente de ideas unidas. Ellos son continuos, uno más o menos causalmente después del otro. Un pensamiento creativo no hace ninguna tal cosa; esto no sigue ninguna causa, ningún otro pensamiento antes de que ello. El movimiento de todo el pensamiento anterior al nuevo es discontinuo; y es un acto fundamentalmente creativo. ¿Un salto de qué a que podemos preguntar? Ideas creativas vienen del dominio arquetípico de nuestro conocimiento. En la creatividad, tomamos un salto cuántico del pensamiento ordinario a que llaman el pensamiento cuántico.

En nuestra realidad ordinaria, escogemos de lo que sabemos, es decir, que es condicionado en nosotros de experiencias previas. Pero cuando escogemos algo nuevo, que es poco evidente en nuestra experiencia previa, escogemos de este conocimiento cuántico. Tales nuevas opciones implican saltos cuánticos (el movimiento del punto un para señalar la B sin examinar pasos intermedios), el no lugar (la comunicación sin señales de espacio-tiempo), y la jerarquía enredada (las relaciones causales de circularidad).

Al activismo de cuantía de práctica hay que ser consciente de tres cosas: pensamiento de derecho, vida de derecho, y sustento derecho. La cuantía o el derecho que nos piensa ya han hablado. El sustento derecho se relaciona con como usted hace su vida, y la vida de derecho es lo que usted hace con ello. El sustento derecho consiste en ganar su vida con la integridad en un camino que es respetuoso a su talento y capacidad, y es compatible con una sociedad sana. Desde luego, es importante tomar el trabajo que es conducente a la cultivación de los arquetipos positivos de conocimiento cuántico, aunque no cada trabajo sea ideal. Pregunte: ¿Este modo de ganarse la vida es un vehículo conveniente para mi creatividad? ¿Este modo de ganar una vida me da la satisfacción? Y la pregunta más vital: ¿Es la práctica de mi profesión o trabajo que sirve el objetivo de evolución?

Vida de derecho, simplemente puesta, medio que anda la conversación. Esto quiere decir la ejemplificación de los valores arquetípicos de activismo cuántico en nuestro mundo y así ser una inspiración a otros.

El mensaje apasionante de física cuántica para el activista cuántico está en la evolución de conocimiento. Las posibilidades de opción creativa nos toman hacia una capacidad mayor y mayor para procesar el significado de nuestras vidas y positivamente afectar el mundo alrededor de nosotros. El futuro inmediato de evolución promete tomarnos de nuestra acentuación exagerada corriente sobre la mente racional a un equilibrio más poderoso en la sociedad con la mente intuitiva de lo cual vienen los arquetipos de tales valores como Bueno, la Belleza, la Verdad, la Justicia, la Libertad, y el Amor: los valores que nos permiten tratar el significado de nuestras vidas. Estos valores arquetípicos están basados en la comprensión de nuestra interconectividad inherente no local así como el reconocimiento que no jerárquicamente somos enredados todos. Que es hecho a la menor parte de nosotros realmente es hecho nosotros todos.

El objetivo del activista cuántico es de explorar posibilidades cuánticas, ampliar el campo de opciones posibles para incluir el nuevo; y tomar el hormigón pasa para manifestar en la vida diaria y en sus relaciones los valores arquetípicos que pueden transformar la calidad y el significado de su vida y aquellos cuyas vidas usted toca.

Preste atención a las pequeñas cosas, a los pensamientos repetidores, ser un investigador curioso que mira con ojos frescos en su propia vida, ser honesto en sus motivaciones. Permita a alguna jerarquía enredada, alguna libertad en sus relaciones jerárquicas. Esto ayudará a su receptividad a saltos cuánticos y franqueza a la perspicacia no local.

¿Una alta orden, usted dice? Sí, pero usted puede personalmente, podemos en conjunto, crear un mundo más deseable para todos nosotros con nuestra nueva conciencia de realidad y sus posibilidades. ¡Esto es nuestro tiempo! ¡Dé la bienvenida, el Activista Cuántico!

El Dr. Amit Goswami, visitará Madrid el próximo mes de Mayo del 2017.
Si estás interesado en asistir déjanos tus datos en evento@revistauh.es

Dr. Amit Goswami, Ph.D.
Theoretical Quantum Physicist

Tags : activismo cuánticoamit goswamicuántica

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