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¿Cuántas veces habrás escuchado el discurso de la importancia de la comunicación en la relación de pareja?

Aun así, es posible que tu experiencia personal no apoye ese discurso. Quizás hablas una y otra vez con tu pareja para resolver las situaciones difíciles, pero ves poco o ningún avance.

Si ese es tu caso, quiero decirte que no estás sola, ni solo, en esa encrucijada. Lo más común es que las parejas hablen mucho al principio, cuando todo va bien, pero cuando empiezan a disentir, hablan cada vez menos.

Sin embargo, te voy a revelar una realidad que permanece oculta a la mayoría de las parejas, y es que:

“Hablar, no es comunicarse”

Comunicarse requiere de una actitud consciente y una comprensión clara de lo que significa tu pareja en tu vida y cómo se han de conectar uno al otro.

Por eso te quiero hablar de las tres razones que hacen que la comunicación sea tan importante en la relación de pareja. Porque es una oportunidad de acercarte a lo que significa la comunicación. Estas son, en la práctica, las tres razones más importantes para mantener la comunicación en tu relación.

La propiedad sobre tu pareja

Cada vez que tienes una pareja te refieres a ella como “mi” esposo, “mi” esposa, “mi” mujer, “mi” marido, “mi” novia, “mi” novio.  ¿Te das cuenta que siempre dices esa palabrita pequeña: “mi”?

Esta manera de hablar indica que, al menos en tu inconsciente, consideras que esa persona es tuya. [Ese es el mensaje que le llega a tu inconsciente]

Cosa que no funciona igual cuando dices “mi compañero de trabajo” “mi amigo”. Esto se debe a que se percibieron y se conectaron de maneras distintas. Con los amigos establecen vínculos fuertes y cercanos, pero no ocurre esa atracción compleja y completa, esa adicción que ocurre en la pareja.

Te conectas con tu pareja desde un espacio de ilusión y encantamiento, al que no te puedes resistir. Creas un lazo, un vínculo muy cercano, como si esa persona fuera tu brazo, tu cabeza, tus viseras. Le sientes como parte de ti.

Por eso es necesario que aprendas a comunicarte. Porque esa conexión tan intensa que tienes, esa sensación de que es como una extensión más de ti y que responde a lo que tú quieres, te puede traer problemas.

Imagínate que te encuentres con que quieres alzar un brazo y el brazo quiera bajar. Hay una contradicción. Tienes que aprender a comunicarte con tu brazo, para poder moverte con él y respetar su dinámica y saber cómo funciona. No puedes pedirle que vaya en contra de los movimientos naturales de las articulaciones, porque provocarías una fractura.

Y lo mismo ocurre con tu pareja.

Necesitas entender que esa pareja “tuya”, tiene su dinámica propia, su manera de funcionar y de responder a las diferentes situaciones.

Entonces está claro, que necesitas comunicarte con esa persona, para entenderla y hacer que todo funcione bien…, sin fracturas.

Las expectativas

Otra cosa, muy importante a tener en cuenta, para que valores la importancia de la comunicación, son las expectativas.

Cuando te enamores de una persona, no tienes en tu mente a la persona que realmente es, sino una imagen sesgada por lo que quieres ver y por lo que tu pareja quiere que veas.

En el enamoramiento, a menudo, cometemos ese pequeño error de mostrarle a nuestra pareja lo que quiere ver de nosotros. Falseamos un poco por aquí, otro poco por allá, ofreciendo una imagen de ti que no es real.

Por otra parte, la otra persona no sólo cree en lo que le ofreces, sino que se crea su propia imagen de ti, que tampoco eres tú.

Todo esto ocurre por la necesidad visceral de acercarse al otro, de ser aceptado o aceptada. No hay mala intención probablemente. Es más bien la costumbre de querer encajar, acompañado a menudo por una autoestima débil, que cede ante los primeros vientos.

Pero sea por lo que sea, estamos acostumbrados a iniciar las relaciones de esa manera, un poquito engañando, un poquito encantando, un poquito cediendo en cosas que, a lo mejor después, no vamos a poder mantener.

Tú te has creado una persona ideal sobre la que tienes ciertas expectativas que te convienen, que te gustan. De lo contrario no te acercarías a esa persona ¿Cierto? Pero muchas de esas expectativas no son reales. Y por si fuera poco, tu pareja ha hecho lo mismo.

Eso te trae muchas contradicciones internas, conflictos y choques en la pareja. Y la única manera de limar asperezas, de compatibilizar y de aclarar esas expectativas, es a través de la comunicación.

La comunicación es la herramienta perfecta para despejar, aclarar y sincerar las expectativas en la pareja.

La pareja está hecha para compartir

Una pareja está hecha para vivir juntos, para que compartir juntos, para tener algunos objetivos en común y para que vayan en una dirección. Está hecha para que hagan planes, para pasar un domingo juntos… Y para lograr todo eso necesitas comunicación.

Porque, ¿de qué maneras puedes unirte con una persona y caminar en una dirección, si no te comunicas con ella? ¿De qué manera puede saber, si le gusta el futbol o si le gusta la piscina; si le gusta una parrillada en el campo o si le gusta ir de tapas?

Realmente es imprescindible tener una comunicación fluida, buena. No callarte las cosas que te gustan o las que no te gustan, sólo para caer bien. Tampoco debe hacerlo tu pareja. Y hay que aprender a hacerlo, sin pelear, comunicándose. De lo contrario vas a consumir mucha energía emocional y entregarás una actitud falsa.

¿Y ahora qué?

Ten en cuenta, siempre, que comunicarte en pareja es muy importante. Primero, porque tienes que aprender a usar ese nuevo miembro que has adquirido que llamas “tu” pareja. Tal como aprendiste a funcionar con cada brazo y cada pie, también tienes que aprender a funcionar con tu pareja.

Debes acostumbrarte a pedirle y darle cosas que tienen sentido para ella.

Debes darle “Instrucciones” válidas, que pueda seguir sin transgredir su naturaleza, sin que se haga daño.

Segundo, por las expectativas. Lo que tú esperas no siempre es lo que es. Por eso aclara tus expectativas lo antes posible. Te puedes llevar sorpresas muy agradables, porque tus expectativas pueden ser superadas o cambiadas favorablemente. En cambio, si no es lo que tú esperas, siempre puedes negociar. Así que no temas y no dejes de comunicarte.

Tercero, una pareja necesita moverse juntos y tener objetivos y una vida en común. Por eso necesitan comunicarse para llegar a acuerdos y lograr así que el vínculo sea intencional y no casual.

Si has pasado los últimos años hablando con tu pareja sin comunicarte, tal vez sea tiempo de cambiar ese estilo y empezar a fijarte en lo que está detrás de las apariencias.

Apóyate en las claves que te he dado aquí y verás aparecer nuevas y mejores oportunidades en tu relación.

Arístides Molina
http://aristidesmolina.com
aristides@aristidesmolina.com

Tags : comunicaciónparejaproblemas pareja

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