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En todo el camino que he recorrido, 1 de cada 5 personas tenían grasa superflua, obesidad, grasa enquistada, celulitis etc…

Aun siendo que, la visita a mi consulta fuera para alguna dolencia articular, disfunción digestiva, la grasa estaba presente en su cuerpo.

No soy partidaria de Dietas y prohibiciones dietéticas, no impongo modos o formas. Me gusta informar con lógica, que cada uno entienda su proceso, coma y se alimente nutriéndose, escuchando su cuerpo y sobretodo conociendo los sentimientos, las experiencias y las emociones que les han llevado a no quererse.

He oido infinitas formas de bajar de peso, métodos posibles e imposíbles, productos rocambolescos que perjudicaban más que ayudaban, …y me dije a mi misma que nunca trabajaría con nada que yo no entendiera, …nada con lo que mis pacientes no comprendieran y prometí NO hablar de Métodos MILAGROSOS,

El sobrepeso tiene graves implicaciones para la salud. Hay numerosos estudios que demuestran la relación que existe entre la grasa y las enfermedades.

La sobrecarga al conjunto del organismo, al terreno respiratorio y articular, en particular, consecuencias clínicas como diabetes, hipertensión, insuficiencia coronaria, aumento del colesterol y triglicéridos, nos permiten asegurar que EL EXCESO DE PESO ACORTA LA VIDA.

He comprobado que hay diferencias entre la obesidad y el sobrepeso.

Ambas son un exceso de peso, pero existen límites para saber cuándo se sufre de sobrepeso y cuándo de obesidad.

OBESIDAD -SOBREPESO

Una persona obesa tiene sobrepeso, no obstante una persona con sobrepeso no tiene que ser necesariamente obesa, pero no hay que olvidar que el sobrepeso es el primer paso hacia la obesidad.

IMC, índice de masa corporal, muestra la relación entre el peso y la talla para indicar si estamos en el peso adecuado para nuestra figura.

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

La definición de la OMS es la siguiente:

Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

También podemos decir que el sobrepeso es un exceso de peso mientras que la obesidad es un exceso de grasa o tejido adiposo.

El sobrepeso afecta tanto a la salud física como psíquica. A niveles físicos las probabilidades de desarrollar hipertensión y aumentar la glucosa y la grasa en sangre, teniendo sobrepeso, se disparan. Sin embargo, psíquicamente, también nos va a afectar este fenómeno.

Los cánones de belleza actuales, muchos muy alejados de la realidad, están muy presentes entre nosotros y más aún entre los adolescentes. Un sobrepeso puede hacer que el espejo se convierta en nuestro enemigo

Consecuencias de la obesidad

Las CONSECUENCIAS que puede provocar esta enfermedad son variadas y nunca son de causa única. Es decir, que siempre 2 o 3 factores se combinan.

Destacan: la genética (33% aproximado), factores socioeconómicos (a niveles más bajos existe una mayor incidencia, probablemente por hechos como no poder permitirse alimentos de calidad), modas (comida basura ), psicológicos (trastornos emocionales), relativos al desarrollo (aumento del tamaño o número de células adiposas), actividad física (el sedentarismo), hormonas (diabetes, tiroides, etc.), y fármacos (corticoides, antidepresivos, etc.)

Las complicaciones de la salud, que se relacionan con esta enfermedad, son innumerables, pero de entre ellas nos gustaría resaltar las siguientes: cardiovasculares (varices, infartos), arterioesclerosis, diabetes, problemas respiratorios, digestivos etc …

Actualmente hay más de 1.000 millones de adultos con sobrepeso y 300 millones de personas obesas en el mundo.

Estas son las aterradoras cifras que señala un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Detrás de estos números está el denominado síndrome metabólico. En la actualidad este síndrome afecta, por lo menos, al 31% de los españoles.

Desde hace quince años corren ríos de tinta con respecto al síndrome metabólico con un índice glucémico (IG) elevado pero pobre en micronutrientes.

Es muy probable que ambos provoquen el desarrollo progresivo de lo que se conoce como “resistencia a la insulina”, origen de todas estas complicaciones.

Unos minutos después de tomar algún alimento con contenido en azúcares (de origen exclusivamente vegetal), llamados también glúcidos o hidratos de carbono, la tasa de azúcar en sangre se eleva. Esta situación dura varias horas y su aumento es el que causa la secreción de la insulina, cuya función es facilitar la entrada del azúcar en las células del hígado.

* La grasa que se calcula midiendo el contorno de la cintura está relacionada en el síndrome metabólico y con la acumulación de grasa visceral.*

¿HAY SINDROME METABOLICO ?

Hoy el riesgo de infarto se mide en la cintura.

Es un hecho que el riesgo de sufrir enfermedades del sistema circulatorio va de la mano con el aumento en el perímetro de la cintura. Puede hablarse del síndrome metabólico cuando hay al menos dos de los siguientes factores de riesgo o síntomas:

  • Contorno de cintura*superior a 88 cm en las mujeres y 102cmen los hombres.

Este tipo de obesidad es calificada como de tipo androide

  • Tasa sanguínea elevada de triglicéridos igual o superior a 1,5 g por litro.
  • Aumento de la tensión arterial igual o superior a 135/85 mmHg.
  • Descenso del colesterol sanguíneo de tipo HDL (Lipoproteínas de

Alta Densidad, también conocido como colesterol Bueno, inferior a 0, 40 g por litro en los hombres y a 0, 50 g por litro en las mujeres.

  • Glucemia (tasa de azúcar en sangre) en ayunas superior a 1,10 g por litro.

Fabricamos grasas ¡¡incluso de noche!!

Los nuevos azúcares, creados por la industria agroalimentaria y consumidos

en exceso a lo largo del último medio siglo, provocan a menudo una hiperinsulinemia crónica. Se trata de una secreción de insulina en la sangre que ya no se realiza de manera intermitente y corta, en respuesta a comidas equilibradas, sino que se hace de forma permanente y en altas dosis. La secreción puede prolongarse incluso a lo largo de la noche, cuando ya no se está tomando ningún glúcido.

La primera consecuencia es que se fabrican grasas de reserva sin parar. Por lo tanto, se produce un exceso de materia grasa y va aumentando cada vez más la tripa. La segunda consecuencia es que el páncreas, que trabaja en exceso debido a los nuevos azúcares transformados, puede dejar de producir insulina o bien segregar una insulina de menor calidad que las células ya no van a reconocer.

De este modo, la célula se vuelve, en cierto modo, insensible al mensaje lo que provoca una resistencia a la insulina y que puede derivar en una diabetes tipo 2, donde es necesario el aporte de insulina.

En la mayoría de las personas, el sobrepeso y la obesidad se producen por falta de balance energético. Para que haya balance energético, la energía que se ingiere en los alimentos debe ser igual a la que se gasta.

La energía que se ingiere es la cantidad de energía o de calorías que se obtiene de los alimentos y bebidas.

Para mantener un peso saludable, la energía que se ingiere y la que se gasta no tienen que estar exactamente balanceadas todos los días. Lo que sirve para mantener la salud es el balance a lo largo del tiempo.

Si la energía que se ingiere es mayor que la energía que se gasta, al cabo de un tiempo el peso aumenta.

Si la energía que se gasta es mayor que la energía que se ingiere, al cabo de un tiempo el peso disminuye.

Los anglosajones han bautizado como amenaza blanca…

Son azúcar blanco, el pan blanco, la pasta blanca, el arroz blanco y las patatas.

Es preferible optar, con moderación, por productos como el pan integral, la pasta y los cereales integrales, así como el trigo sarraceno, el boniato y el arroz

basmati (arroz aromático cultivado en la India).

Las hortalizas frescas y las legumbres, son necesarias para el equilibrio de nuestra alimentación.

Propiedades Nutritivas de las Legumbres

Las legumbres constituyen un grupo de alimentos constituido por los frutos secos de las leguminosas. Dentro de este grupo, las alubias, los garbanzos y las lentejas son las especies de mayor importancia en la alimentación.

Las legumbres, es uno de los platos fundamentales en la dieta mediterránea, ya que son una fuente importante de nutrientes y no aportan casi nada de grasa.

Son una fuente importante de hidratos de carbono, proteínas, fibra, hierro, vitaminas del grupo B y apenas aportan grasa, ya que no supera el 4% de su composición, y las que tiene son, en su mayoría, insaturadas.

Son muy ricas en glúcidos, principalmente en almidón (alrededor del 50%). Por lo tanto son muy energéticas a pesar de su escasa proporción en lípidos (un 2%, excepto los garbanzos que llegan al 5%).

Propiedades nutritivas de las hortalizas

Las hortalizas tienen un aroma y un color característicos diferentes según la variedad y la composición química. Todas ellas tienen en común su elevado aporte de agua. Por este motivo, contribuyen a hidratar al organismo y a eliminar con más facilidad sustancias tóxicas, poseen una acción depurativa. Debido a su bajo aporte de hidratos de carbono (del 1% al 8%) y aún menor de proteínas (1-5%) y de grasas (0,1 – 0,3%), su aporte calórico es de entre 20 y 40 calorías por cada 100 gramos. Lo más destacable de estos alimentos es su riqueza en micronutrientes (vitaminas, minerales), así como en fibra y sustancias antioxidantes que, se sabe, ayudan en la reducción del riesgo de múltiples enfermedades.,

 ¡¡¡ATENCIÓN!!! debe acostumbrarse a comprar en el mercado antes que en el supermercado para reducir al mínimo la compra de platos preparados que, con demasiada frecuencia, se componen de calorías vacías (demasiado calóricas y con escasez de micronutrientes).

Esto caracteriza la alimentación de las sociedades occidentales, abundante en alimentos precocinados industriales:

Los cereales refinados y los alimentos ricos en amilopectina (un almidón que tiene una estructura muy ramificada) se comportan como auténticos azúcares refinados y, por lo tanto, poseen un IG elevado. Si se consumen de manera habitual suponen una enorme presión sobre el páncreas y favorecen la aparición de una resistencia a la insulina que sienta las bases para el síndrome metabólico y sus complicaciones.

Los azúcares refinados son los que incorporan los alimentos preparados (pasteles, dulces, refrescos, productos lácteos…). Y, por supuesto, conviene reducir drásticamente el consumo de productos animales, en especial las carnes porcinas,  ovinas y bovinas.

En resumen, adoptar la dieta mediterránea es una excelente medida para evitar toda enfermedad.

Si tienes algo que no esté bien en tu vida, no dudes en contactarme.

Bárbara de Luchy
www.barbaradeluchy.com
barbara@barbaradeluchy.com
Telf. 678 667 500

Un Puente entre la Medicina Ancestral y la Medicina Multidimensional

 

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