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Sanarse riendo: los beneficios de la risoterapia

Un niño de 5 años se ríe al menos trescientas veces al día. Una persona que ya pasa los veinte años esbozará una sonrisa un máximo de quince veces al día, con suerte. La sociedad nos ha enseñado a reprimir la risa con el objetivo de ofrecer una imagen seria, confiable, adulta. Y es que la ausencia de risa se ha convertido en sinónimo de responsabilidad y adultez; esto es porque se cree que las personas alegres y sonrientes son despreocupadas, irresponsables. Es un trueque macabro, porque al robarnos la capacidad de reír, nos despojamos de una poderosa herramienta para sanar y crecer. Aprender a reír, recuperar el sentido del humor y las ganas de vivir, limpiar la energía negativa, liberar estrés y mejorar la salud son algunos de los beneficios de la risoterapia.

La importancia de reír

El simple hecho de sonreír es una acción que pone en movimiento unos 40 músculos faciales, incluyendo aquellos que mueven la mandíbula, el músculo elevador del labio superior, el encargado de hacernos fruncir el ceño, los músculos oculares y mucho más. Cuando la sonrisa se transforma en carcajada, se ejercitan al menos 400 músculos distintos del cuerpo humano, incluyendo los abdominales y el diafragma. Reír acelera el pulso, eleva la presión sanguínea y nos hace perder un poco el control de las cuerdas vocales, que vibran a su propio ritmo, produciendo la risa tan particular de cada ser humano; algo único e individual. Ninguna risa suena como otra, es casi como una huella digital.

Sonreír produce todas estas respuestas físicas que, por sí solas, son bastante impresionantes en lo que se refiere a ciertos beneficios, pero la verdadera importancia de la risa no radica únicamente en este aspecto, sino en su implicación cultural y su naturaleza antropológica. La risa es un rasgo primordial de los seres humanos, es una de esas características que marcan el límite entre nuestra especie racional y otros animales. Si bien es una conducta que puede observarse en algunos primates, la risa en éstos aparece sólo ante contactos físicos (cosquillas, toques), la risa de los humanos también puede provocarse con acciones, lenguaje y otros estímulos.

Reír es un acto humano y eminentemente social. A través de la risa se pueden forjar lazos, fortalecer relaciones, es un lenguaje universal, pues sin importar las diferencias de idiomas o cultura todos los seres humanos son capaces de reconocer como algo positivo el sonido de la risa y la cara o gestos de un individuo que ríe. Precisamente por esta razón, pretender erradicar la sonrisa es antinatural, es algo que atenta contra nuestra verdadera esencia humana y que contradice nuestra naturaleza e impulsos. La risa es contagiosa, necesaria e imprescindible.

Risoterapia: recuperar el tiempo perdido

La risoterapia es una herramienta que te permitirá aprovechar al máximo los beneficios de la risa. Esta actividad terapéutica agrupa una serie de técnicas que combinan dinámicas de movimiento, juegos, meditación activa, baile, dinámicas grupales y muchas otras disciplinas que, en su conjunto, te ayudarán a recuperar el estado mental que te permitirá incorporar la alegría, la risa y el buen humor a tu cotidianidad. Esta técnica trasciende las carcajadas, porque hace un trabajo más profundo y duradero.

La risoterapia no se trata de ver películas cómicas o escuchar chistes, es más bien un viaje introspectivo en el que eliminarás los bloqueos individuales que no te permiten conectar con la energía de la alegría, de la satisfacción y plenitud. Y es que cuando llegamos a la edad adulta hemos pasado por años de adoctrinamiento, en los que nos repiten incesantemente la importancia de ser serios, de asumir la vida desde una perspectiva seca, simple, desprovista de júbilo.

La seriedad de la adultez sólo nos lleva a des-aprender una conducta natural y humana, que puede servir como una herramienta de sanación, de crecimiento y de liberación. Nos despojamos de una técnica de relajación orgánica, instintiva, para apropiarnos de una postura falsa que nos llena de amargura y arrebata el deseo de vivir. La risoterapia te permite regresar al origen, recuperar el tiempo perdido, reencontrarte con la alegría de estar en este plano, nos enseña a estar presentes en el aquí y el ahora.

Esta técnica no se trata de estar 24 horas al día haciendo chistes o muertos de risa, sino de alcanzar un estado mental positivo que nos permitirá aprender a tener los ojos abiertos y el corazón dispuesto para aprovechar los momentos de alegría que te puede ofrecer la cotidianidad. Asimismo, te enseñará a emplear las carcajadas como un medio para alcanzar un mejor estado de salud y un estado de bienestar completo y real.

Los beneficios físicos de la risoterapia

Mejora la salud cardiovascular: reír aumenta el flujo sanguíneo, estimula la presión arterial y produce la misma respuesta que cuando se hace un ejercicio aeróbico, pero mucho más potente; de hecho, se considera que 20 segundos de risa fuerte y continua tiene un efecto equivalente a 3 minutos remando.

Alivia el dolor: reír a carcajadas mueve de forma segura y natural la columna vertebral, asimismo provoca espasmos en los músculos de todo el área torácica y lumbar, por lo que funciona de maravilla para aliviar dolores de espalda y cuello producidos por el estrés. Asimismo, se ha comprobado que reír permite aliviar cuadros de dolor asociados a enfermedades de origen crónico.

Estimula el trabajo pulmonar: las carcajadas te obligan a consumir el doble de oxígeno que se requiere en condiciones normales. Esta forma natural y segura de hiperventilación permite el incremento de la cantidad de oxígeno en las células, lo que favorece los procesos orgánicos.

Mejora la salud mental: no es un secreto que el estrés y algunas afecciones de tipo psicológico como la depresión y ansiedad son el mal de la vida moderna, reír es un remedio natural que puede mejorar significativamente la calidad de vida de los individuos que padecen alguno de estos trastornos. La risa aumenta los niveles de adrenalina, serotonina, dopamina y endorfinas, sustancias que reciben el nombre de hormonas de la felicidad pues se relacionan directamente con la sensación de bienestar, alegría y plenitud.

Begoña Ramos y Cristina Marazuela
Expertas en formar a Risoterapeutas.
Tlf. 91 032 77 15  y 635 02 70 42
www.centroreikiesluz.com

Tags : risarisoterapia

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