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Mis Maestros me enseñaron que el Yoga contempla la salud como una expresión dinámica, un estado permanente de alegría, tranquilidad, entusiasmo y relaciones armónicas con el medio ambiente y con los demás. A través de su práctica, mediante la realización de asanas (posturas físicas), pranayamas (técnicas de control de la energía vital) y meditación, reflexión, contemplación, aprendemos a conocernos y a saber qué es lo mejor para nosotros mismos.

El Yoga es un profundo ejercicio de auto observación. En las diferentes etapas de una clase de Yoga, vencemos nuestras resistencias y bloqueos, y comprendemos y comenzamos a desarrollar nuestra voluntad y concentración, en busca de un objetivo, que en sí mismo está en la  práctica. Si, el objetivo es la práctica. La gran riqueza del Yoga no se encuentra en los libros o los videos, sino en tu propia inmersión, a través de tu propia experiencia directa y personal. Cuando te sumerges en el ritmo y el color de una secuencia de posturas, como en una danza ancestral, sientes la maravillosa melodía del movimiento, mientras tu propio centro se mantiene quieto, sereno. Encuentras un espacio interno de calma y equilibrio, desde donde observar el mundo y sus circunstancias. Ese espacio de paz te nutre y alimenta tu creatividad, tu empatía, tus cualidades surgen, como olas en el mar de la auto observación.

El Yoga es un lado de la montaña, el otro lado es el Ayurveda, la milenaria Ciencia de la Salud de la milenaria India. Ambas disciplinas se complementan y enriquecen una a la otra.

Las posturas y secuencias de Yoga que desarrollamos en nuestra Escuela han sido diseñadas en complementación con el Ayurveda, para potenciar el sistema nervioso y la mente, a través de la concentración, la voluntad, y  la coordinación, y fortalecer el cuerpo físico creando equilibrio, fortaleciendo el sistema óseo muscular y estimulando el sistema inmunológico, creando así una respuesta total y un cambio positivo, en todos los aspectos de la vida.

En los últimos 5 milenios, el Yoga se ha mantenido vivo y vigente. Y ha sido así porque se ha actualizado y adaptado a los diferentes momentos de la humanidad, pero sin perder su esencia.

De la gran cantidad de estilos que se han desarrollado, se ha tejido una red que se ha expandido por el mundo, llevando esta práctica a cada pueblo y aldea. Esta peculiaridad del Yoga, esta naturaleza expansiva le ha enriquecido y aportado una Universalidad única, logrando una real unidad más allá de fronteras e ideologías.

He tenido la gran oportunidad de viajar por diferentes países siempre vinculado a la enseñanza del Yoga, entregando este conocimiento y recibiendo a cambio una tremenda inspiración para seguir adelante. Y es porque he visto los resultados de esta práctica, y creo en ello. Por eso, en esta  Formación se complementan  varios estilos, como Hatha, Ashtanga, Vinyasa, Flow, y varias Escuelas de Meditación y Conocimiento, logrando esta síntesis, el fruto maduro de 40 años de experiencia.

El Yoga tiene una magia. En sí, es mágico, tiene un misterio, despierta emociones y sensaciones dormidas, nos reconcilia con nosotros mismos, nos despierta, a la vez que nos sumerge en la calma, nos hace fuertes a la vez que flexibles, nos potencia y proyecta a una vida positiva, hacia una visión de unidad en uno mismo y en todo lo que existe.

Nuestra mente crea una separación interna, una división, entre lo que queremos y lo que realmente tenemos, siempre hay algo que desear, siempre nos falta algo más para ser felices, y cuando lo obtenemos, ya queremos lo siguiente. Esta ansiedad parece que se ha transformado en nuestro estado mental permanente. Pero cuando llegas al Yoga, encuentras el espacio interno, la pausa, el momento en el que reflexionas y observas, y te observas a ti mismo, como se observa una tormenta, desde dentro de un refugio. Como observar el huracán, desde su propio centro: el centro no se mueve.

Ese espacio de silencio es Yoga. Y es desde ese espacio de silencio que encontramos la unidad interna, desde donde podemos valorar nuestra vida en una dimensión real, profunda, en armonía con todas las cosas.

Por eso quiero transmitirte este Yoga, y que este Yoga llegue a tu corazón, y que luego tú también lo transmitas. Nuestro plan de estudios te llevará paso a paso en la práctica física así como también en la bioenergética, las diferentes prácticas internas como contemplación y meditación, las filosofías y tradiciones de Conocimiento, y el sistema de salud Ayurveda .

A través de estos diferentes conocimientos y prácticas, deseo lograr que experimentes en ti la potencia del Yoga como así también su profundidad, y te encuentres a gusto en cada clase, disfrutando y sintiendo, aprendiendo y compartiendo.

Se suele decir, que el avance del practicante, se expresa en su alegría y contagioso entusiasmo y buenas vibraciones. Un practicante sincero manifiesta a su alrededor un mundo nuevo, pacífico e integrador, creativo y expansivo, en el que todos tienen lugar, sin diferencias.

Logremos que haya muchos practicantes, trabajemos para que se expanda la Revolución del Yoga, la revolución de la paz y la integración-unidad.

Te invito a que compartas este desafío. Durante un año trabajemos juntos para que nazca en ti el Yoga, lo hagas tuyo, y lo transmitas  a  otros.

En Barcelona, podrás realizar está formación en nuestra Escuela de Yoga junto al Instituto Superior de Terapias Naturales – Instenat, infórmate en nuestra página web: http://www.instenat.com/course/instructor-de-yoga/

Te espero, con muchas ganas de empezar a trabajar juntos!

Ananta Sri
www.instenat.com

Tags : ayurvedaformacionformación yogayoga

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