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Causas de la pérdida del poder de una mujer y claves para recuperarlo

Después de tantos años reivindicando el papel de la mujer en nuestra sociedad, hoy se hace más necesario que nunca que la mujer reconozca su esencia, entienda su poder y tome el lugar que le corresponde como creadora y elevadora de conciencia.

Sin embargo, para que eso suceda, toda mujer tiene que conocerse a sí misma y eliminar de su vida todo aquello que le resta su poder.

Por nuestra naturaleza femenina existen cuatro enemigos a los que debemos combatir:

1.- La búsqueda de ser apreciada

La mayor debilidad de una mujer es querer ser apreciada a toda costa.

En muchas ocasiones buscamos ese aprecio queriendo aparecer siempre perfectas y creando nuestra belleza basada en los códigos que la sociedad nos dicta.

La naturaleza fluctuante de la mujer, sus ciclos lunares, los cambios hormonales hacen que ésta tienda a ser insegura. La mujer debe aprender a autoevaluarse y dejar de buscar la seguridad fuera de ella misma

2.- Los celos

Ellos aparecen cuando la mujer no está conectada con su esencia. La consecuencia de querer ser como otro es alejarte de ti misma y autodestruirte.

Los celos te quitan la creatividad y la intuición. Todo el poder se pierde cuando aparecen los celos

3.- El coqueteo  y la fantasía Mental

Debido a que la mujer representa la luna, es muy fácil que se pueda ver atrapada en coqueteos que sólo la llevan a enredos de satisfacción temporal.

Cuando una mujer tiene el hábito de coquetear y no se proyecta desde su ser radiante, siempre terminará siendo utilizada de alguna manera.

Cuando una mujer actúa así y reacciona a sus emociones sin evaluar las consecuencias, puede entrar en historias que casi siempre le generan sufrimiento.

4.- Es estrés

El estrés incrementa el ruido mental, la mente comienza a repetir cosas y se pierde la facultad de pensar con claridad.

Cuando una mujer está bajo condiciones de estrés sufre cambios en su sistema glandular y en su sistema nervioso.

Las mujeres cargan el estrés en sus ovarios y en sus ciclos sutiles de secreciones. Esto altera el ciclo menstrual y el humor.

Además, en este estado, se produce una desconexión con nuestra naturaleza intuitiva y nuestra creatividad.

Los roles de la mujer son, hoy en día, mucho más complejos y menos seguros, aunque se haya conseguido mayor libertad y poder.

Más allá de los cambios sociales, una mujer es una mujer en términos de su sensibilidad, polaridad y flujos energéticos.

El constante estrés que hoy en día padecen la mayoría de las mujeres les resta energía y les lleva a buscar, de nuevo fuera, su seguridad y su bienestar.

Recupera tu poder. Claves para encontrarlo.

  • Tu verdadero poder reside en ti misma. Tu valía, tu capacidad de lograr el éxito, la forma en la que alcanzas la felicidad NO ESTÁ FUERA DE TI. Lo externo es cambiante, lo externo no tiene que ver contigo, está fuera de tu control. Tu valía no depende de la opinión de los demás, ni del aspecto físico que presentas, ni del peso, ni de las riquezas que tengas. Todo ello es ajeno a ti. Es temporal, es cambiante, no habla de ti. Tu sentimiento de valía dependerá del amor que te proveas. Nada ni nadie pueden establecer el valor que te corresponde de manera inherente.
  • Da verdadero valor a tu opinión y a tus decisiones. Se observadora del criterio que tengan los demás, sin juicio, sin permitir que su manera de pensar necesariamente deba de ser la tuya, ni la correcta, ni la que necesitas. Apuesta por tus decisiones, por tus propias iniciativas. Acallamos nuestras propias necesidades por complacer a los demás, porque damos mayor valor a sus pensamientos, a lo que opinan sobre lo que vamos a hacer, caemos en la falacia de otorgarles mayor poder sobre nosotros. Nadie puede saber lo que es mejor para ti porque nadie puede llegar a conocerte mejor que tú a ti mismo si te das el permiso de escucharte.
  • Aprende a decir no sin necesidad de culpa. Libera la culpa. Es una de las emociones que más pueden llegar a bloquearte. Deja de sentirte culpable por todo lo que piensas, haces o sientes y si necesitas decir no a alguien o algo, HAZLO.
  • Haz aquello que te haga feliz y te conceda satisfacción. Las exigencias diarias hacen que dejemos a un lado aquello que nos gusta, que nos hace felices. No olvides que para sentirte bien necesitas hacer aquellas cosas que te hacen sentirte de ese modo. No hagas lo que esperan de ti, haz lo que te haga feliz. Date permiso para tener tu propio espacio personal, sólo para ti.
  • Potencia lo mejor de ti misma. Generalmente nos dicen que mejoremos aquello que no sabemos hacer bien, pero no nos damos cuenta de lo importante que es trabajar sobre lo que ya somos, sobre lo que nos apasiona y se nos da bien, sobre nuestras virtudes y dones. Refuerza la mujer maravillosa que ya eres centrándote en tus valores y dotes. Al igual que un árbol no puede obtener frutos sin buenas raíces una mujer no acumulará victorias si no cuida y conoce sus verdaderas cualidades personales. 
  • Rodéate de gente y espacios donde te amen y respeten. No necesitas a gente que te esté diciendo lo mal que haces las cosas ni que te aconseje sobre cómo has de ser físicamente. Ni tampoco creer que precisas cambiarte a ti misma para ser aprobada, como nos hacen creer muchas empresas de productos dirigidos especialmente a las mujeres. Necesitas a gente que te aporte, te haga sentir feliz y completa sólo por ser quien eres.

Cree en ti mismo con tanta fuerza que el mundo no pueda evitar creer en ti también 

Ana León, psicóloga. Fundadora y directora de En Madrid psicólogos.
Mar Bueno, profesora de kundalini yoga, especializada en yoga para la mujer.
Próximos retiros en La Hospedería del Silencio www.hospederíadelsilencio.com
www.ecocentro.es

Tags : femeninamujernaturaleza

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